A UNA HERMOSA QUINCEAÑERA
Acércate, silenciosa.
¿Por qué cierras
cada noche la puerta
de tu cuarto?
Nada haría
más grave que recostar
mi cabeza sobre tus muslos:
y decirte quedamente:
“Ésta es la ocupación
más alta que puede
alcanzar un hombre”.
La Huella Digital, 16/01/2011
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