Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo

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jueves, 20 de diciembre de 2012

De montes




Na imaxe, Robaín, o casarío dos avós de meu.

Contemplando esta fotografía, acórdome daquel prodixioso verso de Miguel Hernández: "yo que llevo cubierta de montes la memoria". Unha sensibilidade telúrica...

jueves, 9 de febrero de 2012

La vergüenza

La justicia, del lado de los corruptos: Garzón, condenado; Camps, absuelto. Viviendo en este país, ¿cómo no voy a sentir hoy vergüenza ajena?

Al juez Garzón le dedico, con mucho gusto, dos cuartetos de Miguel Hernández que siempre me han recordado a él:

"Si hay hombres que contienen un alma sin fronteras,
una esparcida frente de mundiales cabellos,
cubierta de horizontes, barcos y cordilleras,
con arena y con nieve, tú eres uno de aquellos.

Las patrias te llamaron con todas sus banderas,
que tu aliento llenara de movimientos bellos.
Quisiste apaciguar la sed de las panteras,
y flameaste henchido contra sus atropellos."


jueves, 1 de septiembre de 2011

Homenajeando a Miguel Hernández


Con Pablo Méndez, Vicente López-Ibor Mayor, Mills Fox Edgerton, Alberto Infante y otros poetas, durante el homenaje que Ediciones Vitruvio y La Casa del Libro de Alcalá le tributaron a Miguel Hernández en el día de su centenario. Todos los vates participantes leímos ese día un poema del maestro de Orihuela. Yo puse voz a un hermoso texto que comienza de este modo: "Menos tu vientre / todo es confuso".

Madrid, 30 de octubre de 2010.

sábado, 30 de octubre de 2010

Hernández: a través de tu cuerpo


Recién venido del homenaje que tributamos al gran poeta Miguel Hernández en el día de su centenario.

Son míos, ¡ay!, son míos
los bellos cuerpos muertos,
los bellos cuerpos vivos,
los cuerpos venideros.

Son míos, ¡ay!, son míos
a través de tu cuerpo.

(MIGUEL HERNÁNDEZ, Cancionero y romancero de ausencias)


La ternura y la sensualidad, la canción y la memoria, luchando contra tanto horror. Contra tanta ignorancia franquista.

jueves, 28 de octubre de 2010

Este sábado homenajearemos a Miguel Hernández en La Casa del Libro de Alcalá, 96


Este sábado (30 de octubre) participaré como poeta en un homenaje a Miguel Hernández (Orihuela, 1910 – Alicante, 1942) en el día de su centenario. El acto está organizado por Ediciones Vitruvio y La Casa del Libro de Alcalá, 96 (Madrid).

Los poetas participantes leeremos varios textos de Hernández. Además, los asistentes también tendrán la oportunidad de escuchar la voz del malogrado poeta de Orihuela.

Os espero a las 19,30 horas en La Casa del Libro de Alcalá, 96, a fin de homenajear a Hernández, a quien Dámaso Alonso definió como “el genial epígono” de la generación del 27.

Ésta es una muestra de su poesía:

Menos tu vientre
todo es confuso.
Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.

Menos tu vientre
todo es oculto,
menos tu vientre
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.

Menos tu vientre
todo es oscuro,
menos tu vientre
claro y profundo.

M. HERNÁNDEZ, Cancionero y romancero de ausencias




Si pincháis aquí, podéis leer la nota sobre el homenaje a Hernández que se ha publicado hoy en La Huella Digital.

miércoles, 3 de marzo de 2010

7.- "Elegía" (Joan Manuel Serrat)


La letra es, en efecto, del genial poeta Miguel Hernández:
ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.