Dos greguerías de Gómez de la Serna:
Los senos son las lágrimas que llora la belleza por ser tan efímera.
Senos: el misterio móvil.
Son tan sensuales estas frases como los encantos femeninos que elogian...
Los senos son las lágrimas que llora la belleza por ser tan efímera.
Senos: el misterio móvil.
Un suspiro, un silencio, una palabra, una frase, un estrépito, una mano, tu modelo entero, su rostro, quieto, en movimiento, de perfil, de cara, una vista inmensa, un espacio restringido… Cada cosa exactamente en su lugar: tus únicos medios.
VOLUPTUOSIDAD
La delicia y el perfume de mi vida
es la memoria de esas horas
en que encontré y retuve el placer
tal como lo deseaba.
Delicias y perfumes de mi vida,
para mí, que odié
los goces y los amores rutinarios.
Entender la poesía
como entiende Xavi el fútbol:
ver espacios en vez de piernas.
De todas las variantes que ha utilizado el autor para esta idea, esta es la que prefiero. Quizá porque concibo a Johan Cruyff [el otro protagonista de las variantes mías a las que se refiere Pérez Azaústre] como un jugador más de desborde en el regate y la velocidad, y sin embargo Xavi, desde el centro del campo, tiene que "ver espacios en lugar de piernas". Ese paralelismo con los espacios en blanco en la poesía, con su referencia remota a Mallarmé, es muy interesante, y está lograda con pocos elementos.
Existen dos clases de futbolistas: los que en el campo sólo ven piernas y los que sólo ven espacios. En su tiempo, Guardiola fue un futbolista sintético, que ahorraba tres jugadas con un solo pase. Su balón cruzaba el césped entre cuatro jugadores contrarios y el espacio se contraía en un punto donde lo recibía el delantero al que iba destinado. Ese lance sólo lo consiguen los futbolistas que tienen el swing de la geometría en los pies. Guardiola era uno de ellos y lo ejecutaba con el don de los deportistas superdotados, en los que la acción equivale al pensamiento.