Marabillosa secuencia musical d'O río (Jean Renoir, 1951):
Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo
Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo.
-Correo: acebobello@gmail.com
-Instagram: @hectoracebo
sábado, 19 de marzo de 2016
domingo, 6 de marzo de 2016
En la nueva publicación de la Cátedra Valente
Es un honor para mí aparecer citado y fotografiado en la última publicación de la Cátedra de Poesía y Estética José Ángel Valente (Universidade de Santiago de Compostela):
El libro —cuya aparición anuncié anteayer en mi bitácora— se titula significativamente Cátedra Valente. 15 años de poesía y estética (2000-2015), pues sirve de memoria divulgativa del gran trabajo llevado a cabo por la citada cátedra en sus tres primeros lustros de vida.
Las palabras mías que aparecen citadas en la obra pertenecen a una crítica que hice, para Revista de Letras (La Vanguardia, 9/2/2015), de Valente vital (Ginebra, Saboya, París). Este volumen, debido a Claudio Rodríguez Fer, Tera Blanco de Saracho y María Lopo, fue editado por la Cátedra Valente.
La fotografía me la hizo el amigo Rodríguez Fer (escritor y profesor lucense) en mi primera visita a la Cátedra Valente, que él mismo dirige.
Valente es, desde luego, uno de los poetas que más admiro. En mi tesis, La metáfora en la poesía de Antonio Martínez Sarrión, que estoy concluyendo, el universal literato ourensano aparece citado (como lírico y teórico) varias veces.
sábado, 5 de marzo de 2016
Dos estampas parlamentarias
Visto ayer, en el Congreso de los Diputados:
1. RAJOY NO CONOCE LA VERGÜENZA
Rajoy acusó a Sánchez de haber caído en "corrupción" al haber puesto "las instituciones al servicio de su supervivencia" en el debate en el que presentó su candidatura. Sí, de este modo tan fresco habla el presidente de un partido en el que la corrupción (¡la corrupción ECONÓMICA!) es ya estructural. ¡Qué cinismo y qué falta de vergüenza!
2. IGLESIAS, DE "CHARANGA Y PANDERETA"
Pablo Iglesias consumió ayer parte del tiempo de su intervención haciendo crónica rosa. En medio de esa manifestación de frivolidad, millones de españoles seguían sufriendo; siguen sufriendo. Señor Iglesias, un poco de seriedad, por favor. Sé que le encanta citar a Antonio Machado; pues bien, vuelva al maestro y repare en la referencia crítica a "la España de charanga y pandereta". Iglesias: un hombre de su cultura no debería hacer apología de la fruslería, y menos en una realidad tan hosca.
viernes, 4 de marzo de 2016
Quince años de la Cátedra Valente de Poesía y Estética
![]() |
| José Ángel Valente y Claudio Rodríguez Fer. |
La primera función de la Cátedra Valente es la custodia, catalogación y estudio del importante material donado,
así como la organización de actos y la publicación de obras relacionadas con el
legado recibido. No obstante, la actuación de la Cátedra, denominada “de Poesía
y Estética” por deseo del propio escritor, está abierta a las múltiples
conexiones interdisciplinares e interartísticas que la proteica obra de Valente
establece con la poesía y con la estética en general.
En sus primeros quince años, la Cátedra Valente
ha desarrollado las colecciones Biblioteca
de la Cátedra
Valente y Serie
Punto Cero, ha participado en coediciones, ha aportado material para
numerosas recopilaciones y exposiciones sobre Valente y otros autores con él
relacionados y ha documentado las obras de no menos numerosos investigadores de
todo el mundo.
Dirigida por el poeta Claudio Rodríguez Fer, gran amigo de Valente y estudioso y editor de su obra, la Cátedra Valente se ha convertido en un centro de documentación indispensable para el conocimiento de Valente y de sus múltiples relaciones con la cultura y con la sociedad contemporáneas.
Dirigida por el poeta Claudio Rodríguez Fer, gran amigo de Valente y estudioso y editor de su obra, la Cátedra Valente se ha convertido en un centro de documentación indispensable para el conocimiento de Valente y de sus múltiples relaciones con la cultura y con la sociedad contemporáneas.
viernes, 26 de febrero de 2016
El canto de Arbeleche
Hace poco más de un año apareció en Madrid, bajo el
sello de Vitruvio, la obra reunida de un poeta uruguayo cimero, Jorge Arbeleche (Montevideo, 1943). El
grueso recopilatorio —559 páginas—, titulado Mito, incluye un prólogo del también
uruguayo Rafael Courtoisie y un epílogo del manchego Miguel Galanes. Ambos vates son buenos conocedores de la poesía
arbelechiana.
![]() |
| El poeta Jorge Arbeleche, miembro de número de la Academia de las Letras del Uruguay y académico correspondiente de la Real Academia Galega. La foto está extraída de la web de la Fundación María Tsakos. |
En una trayectoria que cubre casi medio siglo,
Arbeleche, comprometido con el rigor formal y a contrapelo de las modas, no ha
dado un paso en falso. Independientemente de la temática en la que se adentre —amor, mitología, denuncia social, familia, metapoesía...—, este
multipremiado poeta y académico insufla a las palabras una sonoridad mayúscula.
Verdad que Arbeleche sólo ha cultivado esporádicamente una forma tradicional,
el soneto (véase “Los cuervos”, una de las secciones de El oficiante, 2003). Pues bien, pese a su libertad
expresiva, a menudo me parece estar escuchándolo
en metro clásico, no en verso libre, ya que nuestro protagonista es un maestro
de la acentuación. Con razón Courtoisie (otro de los máximos exponentes de la
poesía uruguaya) dice del propio Arbeleche: “antes que nada, canta”.
![]() |
| Mito (Vitruvio, 2014), la poesía reunida de Arbeleche. |
De entre todos los colosos del canto —dicho
esto en un sentido literal—, yo asocio a Arbeleche con el mirlo, cuyas virtudes
han sido apreciadas por líricos de la talla de Juan Ramón Jiménez, Wallace
Stevens o Cernuda. Como el citado pájaro, el poeta charrúa seduce no sólo por
su fluyente melodía, sino también por el sugerente silencio con que rodea a
ésta.
Leyendo a Arbeleche, percibo el silencio no sólo en
las acusadas elipsis, sino también en dos aspectos enumerados por Galanes: la
frecuentemente heterodoxa puntuación (las comas y los puntos transmiten calma
tras la tensión de algunas frases carentes de dichos signos) y los multiplicados
espacios en blanco (esas respiraciones
sirven para resaltar ciertos vocablos). Desde luego, el silencio es la prueba
del nueve de la lírica genuina, puesto que sin su existencia la emoción se
desborda. El propio Arbeleche sentencia en “La palabra”, poema de La
casa de la piedra negra (1983):
“El fin de la palabra
es el silencio.”
En sintonía con Vicente
Aleixandre u Octavio Paz, el
creador rioplatense logra un equilibrio envidiable entre la sensorialidad y una
imaginación imbuida de reflexión. Recordemos, verbigracia, “El sueño del
bosque”, un entrañable texto que forma parte de La sagrada familia (2010)
y que concluye de este modo:
“Mi madre sueña el bosque donde
yo sueño el bosque de mi madre.”
![]() |
| Alta noche (Acali, 1979), significativo poemario de Arbeleche. |
Dios-humano. Este binomio es el principal responsable, junto
a la elipsis, del
gran misterio que caracteriza a la obra de Arbeleche. Hombre de raíces
cristianas, el rioplatense vincula la poesía con lo sagrado, puesto que a
partir de ésta entra en contacto con una realidad absoluta. Los relieves místicos son apreciables en diversas zonas de su
lírica, apareciendo de forma reiterada en la erótica. Refractario a los límites espacio-temporales, el
amante arbelechiano acompasa su respiración con el movimiento del cosmos y encuentra
a Dios en la amada. Reproduzco el inicio de “Cuerpo
presente” (Las vísperas, 1974):
“Cuerpo
presente sobre el aire abierto.
Ardiente
silenciosa presencia de Dios.”
Ardiente
silenciosa presencia de Dios.”
Aunque siempre exista una búsqueda de lo absoluto, no
todo es éxtasis en esta poética. Vayamos a Alta noche (1979), volumen escrito y publicado
durante la dictadura militar uruguaya, que sufrió el propio Arbeleche. En una sección del mencionado poemario, “Alta
noche de Itaca”, el montevideano prolonga
varios de los personajes de La Odisea, inyectándoles una gran
humanidad. Ulises, Calypso o Circe experimentan una nostalgia tan honda como la
del álter ego de Arbeleche y su amada, víctimas de la inseguridad cotidiana. Este
binomio, mito-hombre, queda magníficamente reflejado en “Último Ulises”:
“El que todo lo vio por los
ojos de un ciego
héroe de la total aventura
es también una sombra del polvo de Itaca
el reflejo tan sólo de una ilusión y un mito.
Como nosotros
que nada vemos sino
la imagen de un espejo borroso
donde se esfuma la forma de seres y de cosas
que en la alta noche se concentran y duelen.”
héroe de la total aventura
es también una sombra del polvo de Itaca
el reflejo tan sólo de una ilusión y un mito.
Como nosotros
que nada vemos sino
la imagen de un espejo borroso
donde se esfuma la forma de seres y de cosas
que en la alta noche se concentran y duelen.”
El diálogo con Homero también vertebra “Las murallas
del silencio”, una de las secciones de Parecido a la noche (2013), el
último poemario de Arbeleche, que constituye el número dieciocho en su
trayectoria. Esta vez el texto matriz es La Ilíada, de cuyo canto I el
uruguayo toma el título de su libro. Arbeleche,
en fin, siempre se ha alimentado de la cultura clásica, por eso resulta tan justo
su rótulo Mito.
Uno de los poemas más emblemáticos del sudamericano,
“El jardín”, pivota sobre el binomio luz-oscuridad:
“Lo oscuro
estaba en el centro
y en los costados lo claro.
Pero en lo claro venía
germinándose lo oscuro.
Ángeles insomnes iban
volando sordos jardines.
Lo claro estaba en lo oscuro
y en lo oscuro hueco el aire.”
y en los costados lo claro.
Pero en lo claro venía
germinándose lo oscuro.
Ángeles insomnes iban
volando sordos jardines.
Lo claro estaba en lo oscuro
y en lo oscuro hueco el aire.”
Esta prodigiosa composición —incluida en Alta noche—
admite, desde luego, no pocas interpretaciones. De entrada, podríamos decir que
el vate acaricia la belleza de lo íntimo sin por ello eludir la hostil
sociedad…
Según María Zambrano, el poeta aspira a rescatar, a través del saber, la
pureza previa a la pubertad, cuando los sueños aún regían nuestros actos. Esta
síntesis de contrarios, conciencia-inocencia, puede
considerarse el núcleo de la dialéctica arbelechiana, porque la pérdida de los
prejuicios es precisamente consecuencia de reconquistar la mirada originaria. En
efecto, muchas veces el referido binomio no está expresado directamente (de él derivan los otros pares que he citado en el
artículo). Los ejemplos más transparentes se hallan en La
canción de los duendes (2011), obra de temática infantil. He aquí un
fragmento del poema homónimo:
“¿Qué comen los ángeles?, preguntó la niña.
Bombones de luna y jugo de nube,
yo le contesté.
¿Y los duendes comen?, volvió a preguntar.
Bizcochos de espuma, gotas de rocío,
yo le respondí.”
Bombones de luna y jugo de nube,
yo le contesté.
¿Y los duendes comen?, volvió a preguntar.
Bizcochos de espuma, gotas de rocío,
yo le respondí.”
Fiel al pensamiento de
Zambrano, el lírico
charrúa
reconcilia
al hombre consigo mismo; ya no existe distancia entre lo que éste fue y lo que es, entre el permanente asombro y la lucidez.
![]() |
| Arbeleche y un servidor, en la Casa de los Escritores del Uruguay. Montevideo, 8 de abril de 2014. |
Creo conveniente resaltar que Mito, si bien aglutina toda la producción de Arbeleche publicada
hasta la fecha, no debe considerarse su “poesía completa”; el subtítulo del
volumen es revelador: “Poesía reunida (1968-2013)”. Pongo el acento en este
aspecto porque el autor latinoamericano no está retirado; es más, mantiene —desde
su exigencia— un ritmo de creación alto, nutrido por su labor
téorica (estamos ante un gran conocedor de la lírica de Juana de Ibarbourou, San Juan de la Cruz, JRJ, García Lorca o Antonio
Machado). Por tanto, cabe esperar de este sincrético poeta, como del mirlo
en primavera, nuevas formas de consagrar el instante.
[Artículo mío publicado en Revista de Letras, 22/02/2016]
jueves, 25 de febrero de 2016
Patético Rajoy
“Yo tengo sentimientos. A veces alguno cree que los que nos dedicamos a la política no tenemos, pero SOMOS SENTIMIENTOS Y TENEMOS SERES HUMANOS”. Con esta nova perla, xa o temos claro: ningunha caricatura de Rajoy superará xamais en patetismo ó propio Rajoy.
martes, 16 de febrero de 2016
2000
Foi un dos veráns máis fermosos da miña vida. Paseino todo en Robaín, o casarío santiseiro dos meus avós maternos. Cada día era unha aventura...
Vexo a fotografía, tomada uns días antes de que a miña tía avoa Elvira —xa falecida— volvese á Arxentina, e digo: Estes son os meus. Unha avoa cuxa calma amansa ós lobos. Un avó que apenas leu un libro e que, porén, coñece todos os misterios do bosque. Unha tía avoa cuxo engurrado rostro era o mapa da emoción... Estes son os meus. E eu, no momento da imaxe, non podía facer outra cousa que admiralos. Comezaba a deixar atrás a infancia, pro sentíame protexido ó pé deles.
domingo, 14 de febrero de 2016
Menéndez Pidal e o galego de Asturias
En Asturias, junto al mar, el dialecto leonés no empieza sino á la derecha del río Navia; á la izquierda del río se habla hoy una variedad del gallego de Lugo, y aun en algunos pueblos inmediatos á la orilla derecha. Así, en Armental, que está a la derecha, se dice corpo, terra, morto, tempo. (...) el gallego se extiende por una faja de ocho kilómetros al Oriente del Navia. Probablemente este límite estará determinado por razones históricas tan antiguas, que tendrá algo que ver con el límite de los conventos jurídicos Asturicense y Lucense: el río Navia, según Plinio, separaba á los astures pésicos de los gallegos lucenses.
(Ramón Menéndez Pidal)
sábado, 13 de febrero de 2016
O galego de Asturias
Nas terras do Eo-Navia, de acordo con toda a
romanística e a hispanística, falamos tres variedades do galego oriental: a
“taramundesa” —Taramunde, Santiso de Abres, as parroquias veiguesas de Guiar e
Abres…—, a “astur-negueiresa” ou “altonaviega” —o resto da Veiga, Castropol, Negueira
de Muñiz (Lugo)…— e a “baixonaviega” —El Franco, Boal, Navia…—. Ademais de na
parte fronteiriza asturiana e no nordeste de Lugo, o galego oriental tamén se
usa no leste de Ourense, e no occidente de León e Zamora.
![]() |
| O río Eo, ó seu paso polo meu Santiso natal. |
Existen importantes trazos en común entre o
galego oriental e o central: a evolución das terminacións latinas –anu/–ana (“irmao”
en vez de “irmán”), o pronome
“tu” en lugar de “ti”... O rasgo máis distintivo do
galego oriental é a marca do plural –ois; así, dicimos “aviois” no canto de
“avións” (galego occidental) ou “aviós” (galego central). A desaparición do
ditongo “ei” en formas como “estreto” ou “dereto” sería unha característica das
variedades “altonaviega” e “baixonaviega”.
No Eo-Navia, o galego goza de boa saúde, sendo utilizado
a miúdo por veciños de todas as xeracións. Porén, no Principado de Asturias, en
termos de consideración social, cultural e política, hai un desequilibrio enorme
entre o castelán e os dous idiomas naturais. Por unha banda, o galego queda básicamente
reducido ó rexistro coloquial; e, por outra banda, o astur-leonés (ou
asturiano) ten pouca visibilidade mediática. Paréceme triste que non se aprecie
suficientemente a pluralidade lingüística do territorio… Este patrimonio debería
ser posto en valor, dende as institucións autonómicas, dun xeito rotundo. Dominar
máis dunha lingua axuda a ser tolerante coa diversidade e facilita a
aprendizaxe doutros idiomas. Mente e corazón abertos!
Acolléndose á Lei 1/1998 de 23 de marzo, de Uso
e Promoción do “Bable/Asturiano” —na que tamén se contempla o “galego-asturiano”,
é dicir, o galego oriental
ó que eu me refiro—, un concello do Principado pode normalizar a correspondente
lingua propia. A lei refírese ó ámbito municipal no seu artigo 8.1: “Os
concellos asturianos poderán adoptar as medidas necesarias pra asegurar a
efectividade do exercicio dos dereitos lingüísticos que esta Lei outorga ós cidadáns
residentes en Asturias”. Nunha situación de diglosia tan acentuada, normalizar o
minoritario idioma vernáculo debería ser obrigatorio en todas as administracións
locais, por iso penso que a citada lei quédase curta. Habería que ir máis lonxe
aínda; é inxusto que o asturiano e o galego non sexan cooficias xunto ó
castelán.
Dito o cal, merece a pena celebrar a nova que
segue, froito do compromiso coa identidade cultural. A finais de decembro, A Veiga converteuse no primeiro concello eonaviego
en regular a utilización do galego de Asturias. A mencionada ordenanza —aprobada no último pleno municipal, con seis
votos a favor do PSOE e a abstención da forza da oposición, o PP— recoñece
o dereito da súa veciñanza a empregar a lingua nativa nas mesmas condicións que
o castelán. Por tanto, dende entón, os veigueses poden dirixirse á
administración local en ambos idiomas; e se utilizan o galego oriental nos seus
escritos, teñen dereito a recibir a resposta nestas falas. En definitiva, a
normativa sirve pra combater, no ámbito municipal, a discriminación idiomática
(un lastre do terror franquista).
Na ordenanza indícase que o concello veigués
emitirá, na medida do posible, os seus documentos, resolucións, ordenanzas,
regramentos e bandos de xeito bilingüe. Tamén a imaxe institucional —anuncios, paneis informativos, folletos, etcétera— aparecerá nese formato. Non é algo trivial que
un goberno (municipal, autonómico ou estatal) empregue a minoritaria lingua vernácula; ese compromiso
político dálle un carácter de prestixio ó galego, ó astur-leonés, ó éuscaro, ó
aranés ou ó catalán, como tamén llo dan os medios de comunicación. Son pasos importantes
cara á normalización e a dignificación idiomática, pois a exemplaridade dos
gobernantes tradúcese en que moitos veciños perden o medo a expresarse na
lingua propia nun rexistro formal.
Non entendo as críticas que algúns veciños verteron sobre a nova
ordenanza do concello veigués. Esta
normativa non obriga a usar o galego, só fomenta o uso do mesmo en calquera
ámbito municipal; isto ten un nome: plurilingüismo. En lugar de celebrar esa libertade de elección e
a dignificación do seu idioma materno, os críticos cítricos parecen ter medo a
que, a partir de agora, en Galicia e noutras partes de Asturias os consideren
galegos. Cansa repetir o evidente: as fronteiras
lingüísticas non sempre coinciden coas fronteiras administrativas. Temos
exemplos próximos: o éuscaro, que tamén é a lingua propia do noroeste de
Navarra e do País Vasco francés; ou o catalán, que se fala na franxa de Aragón,
en Andorra, no Roselló francés, na Comunidade Valenciana, en Baleares, nun val
murciano —El Carxe— e en Alguer (Cerdeña, Italia). O galego, alén de Galicia, emprégase
non só na nosa comarca, en León —ata Ponferrada— e en Zamora —ata Calabor—,
senón tamén no noroeste de Cáceres (esas falas do Val do Ellas conforman —xunto
a unha das zamoranas— o galego meridional; acolá, dependendo da variedade, din
“avións” ou “aviós”).
Ningunha lingua merece ser reducida á intimidade ou a un parrafeo de
taberna; iso significaría amputar o belísimo concepto de “comunicación”. Quen
se avergoña das súas raíces está en proceso de perder a súa identidade… se non
a perdeu xa. Lémbrome daquelas declaracións do meu querido Jorge Arbeleche, gran poeta uruguaio: “Os mozos deben
aprender outros idiomas; pro a identidade non a trae outra cultura, vén de
raíz. Por iso é importante coñecer ben a nosa lingua, a nosa cultura, a nosa
historia”. Deberían tomar nota disto as institucións asturianas.
Na nova ordenanza do concello da Veiga, fálase da “lingua
galego-asturiana”. Ben, científicamente, estamos —insisto— ante tres variedades do galego oriental; e son
mínimas as diferenzas entre a forma de falar dun veigués, por exemplo, e a dun mindoniense
(galego central setentrional). Dito o cal, sei que o goberno da Veiga cínguese
ó marco normativo vixente. Certamente, no
Principado de Asturias non existe, a efectos legais, o “galego”, senón o “galego/asturiano”
ou “galego-asturiano” (véxase a devandita lei 1/1998 de 23 de marzo). O termo —sen
ningunha explicación ó pé— incita á confusión. Por un lado, o signo da barra
relaciona dous conceptos, excluíntes ou —como se deduce aquí— alternativos. E,
por outro lado, o guión pode dar a entender que estamos ante unha mestura entre
a lingua galega e a asturiana. A ambigüedade queda manifesta no artigo 2 da
lei, onde se indica que o “galego/asturiano” é “modalidade lingüística propia”,
sen aclarar cal é esa lingua. Non recoñecer legalmente que as falas dos eonaviegos
son galegas responde a motivos administrativos, políticos, nunca científicos.
Convén recordar que foi o mestre Dámaso Alonso
quen estableceu, en 1945, o glotónimo “galego-asturiano”; pro el, a diferenza
das institucións asturianas, indicou claramente que o usaba pra referirse ás
falas galegas do Eo-Navia. Escribiu Alonso: “Fronte á cortante división administrativa
entre Galicia e Asturias, a linguaxe ofrece unha serie de gradacións. (…) Baste
hoxe con dicir que a afirmación xa antiga de que o galego chega, dentro de
Asturias, ata o río Navia, é xustísima, aínda que, como é sabido, algúns
fenómenos tipicamente asturianos penetran ao Oeste desa liña. Estas falas de
entre o Navia e o Eo, fundamentalmente galegas, pero con algúns trazos
asturianos, desígnoas co nome de galego-asturiano”. Efectivamente, como matizaron
os lingüistas Xosé-Henrique Costas e Francisco Fernández Rei nun artigo recente,
pra Dámaso Alonso —e pra toda a romanística—, “galego” é o substantivo (lingüístico); e
“asturiano”, o adxectivo (xeográfico).
Neste fragmento dunha entrevista con Soler Serrano pra o programa "A fondo" (TVE), o poeta e filólogo Dámaso Alonso, exdirector da Real Academia Española, fala sobre o galego de Asturias.
Nun rigoroso informe lingüístico publicado en 2007, a Asociación Abertal
do Eo-Navia —presidida polo doutor Carlos
Aenlle— demostra que hai vinte e oito
fenómenos diferenciais principais entre o galego e o asturiano. Velaquí algunhas
desas isoglosas: a aditongación/ditongación das vocais tónicas latinas (“festa”
/ “fiesta”); a presenza de ditongos decrecentes (“couto” / “coto”); o vocalismo
átono final (“forno” / “fornu”); as formas dos posesivos (“meu”, “teu”, “seu”
ou “meu”, “tou”, “sou” / “mió”, “tuyo”, “suyo”); a evolución do grupo latino
-LT- (“moito” ou “muito” / “munchu”); a evolución do tamén grupo latino -ORI-
(“coiro” / “cueru”); a distinción “che”, “te” / “te”; os resultados do -N-
intervocálico (“unha” ou “uha” / “una”); as contraccións dos pronomes (“mo”,
“cho”, “llo” / “me lu”, “te lu”, “-y lu”); os pronomes átonos (“o”, “a” / “lo”,
“la”, “l'”); os subxuntivos irregulares (“veña”, “vexa” / “venga”, “vea”)…
Din dende Abertal: “Nos fenómenos diverxentes (e identificadores) entre
galego e asturiano, as falas do Eo-Navia coinciden coas solucións galegas nunha
media dun 86% e coas asturianas só nun 12%”. As proporcións son, pois, ben
diferentes… Conclusión: estamos ante unhas variedades do galego, non ante unha
lingua de transición entre o galego e o asturiano, en contra do sostido oficialmente
pola Academia de la Llingua Asturiana, a cal ten, paradoxalmente, a tutela de
dous idiomas.
No galego eonaviego
son lóxicas as lixeiras influencias do asturiano;
sirvan como exemplos o diminutivo en –in (“pequenín”), a conservación
do -L- intervocálico (“calente”) ou a palatización (“llobo”) na variedade “baixonaviega”. Por
suposto, tamén o asturiano occidental
presenta algún influxo do galego oriental; pensemos nos ditongos “ou” e “ei” (“touro”, “primeiro”).
Despois destas puntualizacións, felicito ó equipo de goberno da Veiga polo
seu compromiso cultural e pola súa valentía. Por certo, antes de entrar na
política, xa era grande a concienciación lingüística do concelleiro de cultura,
o meu amigo e colaborador Abel Pérez. Resaltemos a súa labor ó fronte de
Foxnola, continuación doutro valioso proxecto musical que tamén liderara, Os Folkgazais. A maior parte do repertorio de ambas bandas está cantado no noso
idioma materno.
"Desafío", tema tirado de Alorias (2014), o último disco d'Os Folkgazais. A música é de Abel Pérez; e a letra (escrita na variedade "taramundesa" do galego oriental), dun servidor.
Mil primaveras máis pra o galego, como desexaba Cunqueiro.
[Artigo meu publicado hoxe en La Comarca del Eo,
semanario ribadense editado polo Grupo El Progreso]
semanario ribadense editado polo Grupo El Progreso]
jueves, 11 de febrero de 2016
Mi poesía, antologada en 'Amor fou', obra colectiva de Antonino Nieto
Hoy, a las 19 horas, en la Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Madrid (Plaza del Callao, 2 - 7ª planta), se presentará oficialmente Amor fou. Esta obra colectiva, coordinada por el lírico Antonino Nieto y editada por Sial-Pigmalión, contiene cinco poemas míos. Es un honor para mí formar parte, por tercer año consecutivo, de una antología de Nieto.
He aquí una de mis aportaciones a Amor fou:
ERA DELICADA Y RUBIAMis creaciones más críticas,mis rondas, visiones,fracasos,todo mi deseodesinfectará ese dorado
próximo al excremento:ese dorado que adquiriste,voluntariamente,en el último viaje de fin de curso.
El texto es el resultado de la revisión de un epigrama aparecido originalmente en mi ópera prima, Camas de hierba (2011).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









