Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo

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martes, 25 de agosto de 2015

Ser leído

¿Premios? ¿Ventas? No hay mejor reconocimiento para un poeta que ser leído y, por extensión, citado: he aquí las únicas formas de mantener viva la llama de una obra. Es un orgullo saber que uno tiene entregadas lectoras como Érika, la autora del los tuits que reproduzco en la siguiente imagen: 


Las citas pertenecen a las poesías "La erotización del lenguaje" y "Desdoblamientos". Ambos textos están incluidos en mi ópera prima, Camas de hierba (2011). Pueden leerse los dos poemas pinchando aquí, en una selección de mi lírica publicada hace unos meses en Espacio Juan L. Ortiz (revista literaria digital del Centro Cultural de la Cooperación, de Buenos Aires).

Asumo, por supuesto, que el público de la lírica (como el de otras artes que no conducen al mero entretenimiento y exigen ser paladeadas, no consumidas) es muy minoritario, y recuerdo aquello que comentó, en una entrevista reciente, mi maestro Martínez Sarrión: "Un gran poeta como es Brines me dijo una vez que no se trata tanto de tener muchos lectores sino de tener a los mejores. Parece presuntuoso, pero tenía razón". En efecto. A eso aspira uno.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

No hay paz para los muertos

Durante mi reciente estancia en Buenos Aires, tuve oportunidad de leer La Plata Spoon River (Libros de la talita dorada), novísima antología coordinada por el vate y defensor público platense Julián Axat. Este poemario, que tiene como faro otra obra colectiva (Spoon River Anthology, 1915), homenajea a las víctimas de la trágica inundación acontecida en la ciudad de La Plata el 2 de abril del pasado año. Setenta y seis creadores sudamericanos han llevado a cabo el merecido tributo. 

En la mayoría de los epitafios que componen la obra, los poetas —como indica Axat en su atinado epílogo— se disfrazan, a la manera romántica, de médiums. 

yo nunca imaginé que un día nadaría en la conciencia  
de un poeta que escribe en busca de mi propia voz (...), 
confiesa el difunto Carlos Alberto Golatilech a través del vate Santiago Featherston.

Escuchamos en La Plata Spoon River un clamor contra aquellos que no previeron los riesgos de la inundación; es muy representativo el arranque del poema de Conrado Yasenza, quien da voz a Felicita Morel:

Nadie pronunció mi nombre, Felicita
sólo una nómina imprecisa,
el número diez en el primer listado
aquel que es fundamento de nuestros habituales cálculos
esos que no previeron la torva lluvia del mes cuatro
del año trece
la que se tragó la burocracia estatal
mientras el sol brillaba en Brasil.

Más dolorosas son aún las quejas de aquellas víctimas que, andando las semanas, ni siquiera tenían categoría de cifra; esas quejas ponen de relieve la existencia de “un procedimiento estatal espurio de ocultamiento-adulteración de las defunciones ocasionadas por la inundación”, en palabras de Axat. Fijémonos en estos eficaces versos de Gustavo Caso Rosendi que homenajean a Alberto José Colombo:

Desde entonces permanezco en esta orilla
donde cualquier rostro es igual a otro.
Y ahora no tengo nada.
Hasta la oportunidad de ser víctima
me han mezquinado.
Formo parte de una cifra
que hace agua por todos lados.

El disfraz de médium puede ser tan válido como otro, y todo tributo a las víctimas de una tragedia es, desde luego, justo. Pero la bonhomía no siempre produce altos resultados en la poesía, un género que, debido a su carácter fragmentario (determinado por el ritmo), lleva implícito la necesidad de desbrozar el lenguaje. Digo esto porque no pocos de los poemas antologados por Axat pecan de previsibilidad y de falta de contención expresiva; esos defectos se condensan en el texto de Bruno Di Benedetto, que trae el mensaje de Ana María Espósito Arpaio; he aquí dos estrofas del mismo:

Traté de llegar a mi casa
y no fue sencillo
(a los ochenta y uno el tiempo
es un hachazo en el tobillo)

La calle se había vuelto río,
y caí
como quien le reza al vacío.
Tragué agua, barro, veneno
y frío, miedo, y frío.

Es igualmente ilustrador el melindroso camino que recorre Abril Blázquez Cousirat para dar voz a Haydee Alejandra Manise:

            Su mirada de sol
            era un faro en el horizonte.
            La brisa la acariciaba,
            con el canto de los pájaros se deleitaba.

Pero en La Plata Spoon River también hay, aunque no abunden, hermosos hallazgos verbales. Me detendré en un verso de Joaquín Piechoki y en un poema de Carlos J. Aldazábal. El verso de Piechoki (por quien habla Rita Esther Cebey) es el siguiente:

¿no están las aulas de mi voz en tu recuerdo?

Ésta es una frase en la que la dicción está regida por la naturaleza misma del tema. Y es que la coruscante metáfora —la voz concebida como una escuela— lleva implícito un cariz de eternidad, asociado con la evocación de la infancia. Efectivamente, con el paso del tiempo, espoleados por la nostalgia o por el arte, tendemos a dinamitar los límites de ciertos rincones entrañables; ya lo decía Valle-Inclán: “Las cosas no son como las vemos, sino como las recordamos”. Pues bien, yo creo que la metáfora de la voz demandaba, para conquistar definitivamente la eternidad, ese sutil énfasis (la presencia de un interlocutor) que Piechoki le dio; así, en mis oídos y en mi magín, el eco de la difunta maestra no es un espacio, es el espacio: la infancia por donde se filtra la poesía.
En el poema de Aldazábal, al contrario que en casi todos los restantes epitafios de La Plata Spoon River, no es el muerto quien habla. El yo poético de Aldazábal esboza la biografía de Filomena Mannarino, ve su esperanzador sueño y, finalmente, a la manera del épico Miguel Hernández, incardina el microcosmos de la difunta con la tragedia colectiva:

Yo busco por las ollas y responde la pena.
No hay domingo ni pastas ni paz para los muertos.

La aliteración —pastas y paz— potencia ese lamento, universalizándolo.

Estamos frente a un libro imprescindible para entender los diversos caminos de la nueva poesía política argentina.
[Artículo mío publicado recientemente en Espacio Juan L. Ortiz, revista literaria digital del Centro Cultural de la Cooperación, de Buenos Aires.]

sábado, 15 de noviembre de 2014

Publicada una selección de mi poesía en la revista del Centro Cultural de la Cooperación, de Buenos Aires

Recientemente se ha publicado, en Espacio Juan L. Ortiz (revista literaria digital del notorio Centro Cultural de la Cooperación, de Buenos Aires), una selección de mi obra poética que puedes leer aquí. Me ilusiona especialmente esta publicación, pues admiro mucho los proyectos (exigentes y progresistas) del citado centro. Además, es la primera vez que mi lírica escrita ve la luz en Buenos Aires, hermosísima ciudad con la que mantengo fuertes vínculos afectivos y donde recité, en abril, algunos de los poemas incluidos en esta selección. Todos los días evoco mi estancia en la capital argentina. Inolvidable... 

Servidor, en la Avenida Corrientes (donde se encuentra el Centro Cultural de la Cooperación), en Buenos Aires.

martes, 28 de octubre de 2014

Con el poeta Carlos J. Aldazábal

Hoy, desde la distancia, estaré arropando al querido poeta argentino Carlos J. Aldazábal, de quien aprendí mucho durante mi reciente estancia en Buenos Aires. Aldazábal presentará, a las 19:30 (hora argentina), su nuevo poemario, Las visitas de siempre. El acto tendrá lugar en el Centro Cultural de la Cooperación (Avda. Corrientes, 1543, Buenos Aires). 


En la foto, tomada la madrugada del 4 de abril, estoy junto a Aldazábal en la citada Avenida Corrientes. Fue la feliz noche en que el maestro me presentó como vate en la capital argentina, dentro del ciclo poético semanal "Maldita Ginebra"; siempre le estaré agradecido.

jueves, 22 de mayo de 2014

domingo, 27 de abril de 2014

¡Hasta pronto, Buenos Aires!

Hace ya unos días que regresé, un tanto entristecido, de Buenos Aires; me consuela saber que el próximo año volveré (también por motivos literarios) a esa hermosa ciudad en la que me sentí tan a gusto... Fue una experiencia riquísima conocer la Argentina y el Uruguay: países con toneladas de cultura y de calidez. La interacción con maestros de la lírica sudamericana ha ampliado mi perspectiva artística, sin duda. No menos importante fue, en mi aventura transatlántica, el aspecto afectivo: como dije recientemente en una entrevista publicada en eldiario asturiano La Nueva España, al reencontrarme con mis familiares de la provincia de Buenos Aires, me encontré conmigo mismo; ellos me transmitieron armonía, sosiego, esperanza…  


Esta imagen fue tomada desde el balcón del departamento en el que me alojé, durante más de tres semanas, en Buenos Aires.  

jueves, 24 de abril de 2014

'La Nueva España' se hace eco de mi experiencia literaria en Sudamérica

Ayer, en el diario asturiano La Nueva España, me hicieron esta entrevista con motivo de mi experiencia literaria en Buenos Aires y Montevideo: 


Para leer con más nitidez el texto, pincha sobre la imagen.

sábado, 19 de abril de 2014

Buenos Aires es teatro

Muchas felicidades 




La pasada semana, en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543), disfruté de Muchas felicidades, obra escrita por Paco Urondo y dirigida por Analía Fedra García. En este cuadro costumbrista trazado con corrosión, sobresalen dos figuras: Stella Galazzi y Yanina Gruden. La primera destila carisma; la segunda, frescura y sensualidad.  

Escenas de la vida conyugal 





El d
ía 3, en el teatro Maipo (Esmeralda 443), disfruté la bergmaniana obra Escenas de la vida conyugal, dirigida con tino por Norma Aleandro. Me sorprendió gratamente Valeria Bertuccelli; desprende frescura y administra magníficamente las emociones fuertes. El otro protagonista de la obra, Ricardo Darín (a quien he seguido con atención en el cine), es la ductilidad personificada: un portento. 

jueves, 17 de abril de 2014

miércoles, 16 de abril de 2014

Bos Aires

Bos días dende Bos Aires! 

Desconozco quién es el autor de esta hermosa fotografía. La extraje del Twitter de @Style_Lovelye.

sábado, 12 de abril de 2014

Leyendo mi poesía en Buenos Aires

El viernes de la semana pasada, al leer mi poesía en Buenos Aires, acaricié un sueño. La lectura tuvo lugar en Corrientes (mi avenida preferida de la capital argentina), dentro del ciclo poético semanal "Maldita Ginebra", que coordina admirablemente Héctor Urruspuru. Esa noche tuve el privilegio de ser presentado ante los asistentes por el maestro Carlos J. Aldazábal, cuyos poemas son sobrios y, a la vez, están llenos de mágico colorido.
 
Junto a dos poetas argentinos: Carlos J. Aldazábal (a la izquierda) y Héctor Urruspuru.
Junto a dos poetas argentinos: Carlos J. Aldazábal (a la izquierda) y Héctor Urruspuru.
 
Hace más de un siglo, la Argentina comenzó a acoger (magnificamente) a familiares míos; durante la lectura poética, tuve presentes a esas valientes personas (bisabuelos, tíos, primos) que, al contrario que yo, viajaron a este país forzadas, huyendo de la miseria. "Son dos viejos caminos blancos, curvos. / Por ellos va mi corazón a pie." (César Vallejo).

viernes, 4 de abril de 2014

Esta madrugada leeré mi poesía en Buenos Aires

Esta madrugada, en Buenos Aires, a la 1:30 (hora argentina), ofreceré una lectura de mi obra. Esa lectura se enmarca dento del ciclo poético "Maldita Ginebra", y tendrá lugar en el número 3416 de la Avenida Corrientes, "la calle que nunca duerme", plena de cultura y bohemia. Tendré la fortuna de ser presentado ante los asistentes por el maestro Carlos J. Aldazábal, autor de versos tan memorables como estos: "-Salvarte de la mediocridad que crece en las postales / que envían los ausentes a los vivos." Será emocionante leer mi lírica en esta hermosa ciudad que lleva acogiendo desde hace décadas a familiares muy queridos por mí...
 
Abrazos galaicos, es decir, apreixos, 
H.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Próxima estación: Buenos Aires

Dentro de unas horas volaré hacia Buenos Aires, donde estaré tres semanas. Este viaje, que me recarga el ánimo, lo aprovecharé para descubrir dos países (Argentina y Uruguay), para reencontrarme con mis familiares argentinos, para conocer a literatos latinoamericanos y para promocionar mi poemario, Camas de hierba. (En Montevideo, tengo cerradas una presentación y una visita a un prestigioso taller literario, y falta por concretar otra presentación en Buenos Aires. Iré informando sobre estos eventos.) Será la primera vez que cruce el charco, y me hace especial ilusión pisar la tierra que lleva acogiendo, desde hace un siglo, a familiares míos. ¡Hasta pronto! 

Puerto Madero, en Buenos Aires. La imagen está extraída de Wikipedia. El autor de la misma es Martin St-Amant.