Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo

Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo.
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jueves, 27 de octubre de 2011

Para ver el reportaje que me dedicó esta semana la 'TPA'

En el minuto 86:23 del vídeo que enlazo aquí, comienza el reportaje que me dedicó el pasado lunes la TPA (Televisión del Principado de Asturias). La práctica totalidad de los escenarios madrileños se grabaron en la librería Arrebato y en el cine Doré de la Filmoteca Nacional.

domingo, 23 de octubre de 2011

Mañana la 'TPA' me dedica un reportaje

Mañana —lunes— me podréis ver, entre las 6 y las 8 de la tarde, en la TPA (Televisión del Principado de Asturias). El reportaje se emitirá dentro del programa "Conexión Asturias". Repasaremos, en Madrid, mi incipiente carrera literaria. En la página web del medio, se puede ver la emisión en directo.

sábado, 15 de octubre de 2011

La crítica situación de la 'RTPA'


Me pregunto qué ha hecho Álvarez Cascos en todos estos meses. Tengo, eso sí, una cosa clara: al actual presidente del Principado de Asturias (mi comunidad autónoma) no le ha faltado tiempo para deshacer. Ahí está la cancelación de transferencias a la RTPA (Radiotelevisión del Principado de Asturias) por importe de 11,3 millones de euros, lo cual provocará el cese de emisiones del ente público.

Ochocientos empleos del sector audiovisual asturiano están en peligro. Y Cascos afirma –muy tranquilo– que cierra el grifo a la RTPA para “crear empleo”. ¡Qué cinismo!

Por otra parte, huelga decir que la clausura de un medio de comunicación consolidado siempre supone la lesión (tilde más, tilde menos) de la salud democrática. Frente a la pluralidad de ideas, el autoritario gobernante termina imponiendo un dogma, una verdad absoluta… Es el miedo más primitivo, el miedo al conocimiento y al diálogo, el miedo al otro, al diferente…

miércoles, 12 de octubre de 2011

Me entrevistan en la 'TPA'

Mañana –jueves– me entrevistan, en Madrid, los colegas de la TPA (Televisión del Principado de Asturias). El reportaje se emitirá próximamente –no sé el día exacto– en el programa vespertino "Conexión Asturias".

miércoles, 28 de septiembre de 2011

"El Progreso" publica un reportaje con motivo de la presentación de mi ópera prima, "Camas de hierba", en Lugo

Tal y como he anunciado en la anterior entrada, el diario El Progreso (en donde uno ejerció el periodismo) publica hoy, con motivo de la presentación de mi libro en Lugo, un reportaje. Lo reproduzco a continuación:

HÉCTOR ACEBO SUEÑA CON HERMOSAS MUCHACHAS EN ‘CAMAS DE HIERBA’

El escritor y periodista asturiano presentó en Sargadelos de Lugo su primer poemario



Por María L. Viñas (El Progreso, 28/09/2011)

Arropado por uno de sus maestros y referentes, el escritor lucense Claudio Rodríguez Fer, y por uno de sus colegas plumillas, el periodista de El Progreso -donde realizó sus prácticas- Javier Rivera, Héctor Acebo (San Tirso de Abres, 1987) presentó ayer en la galería de Sargadelos de Lugo su primera incursión en la literatura, el poemario erótico ‘Camas de hierba’. «Sí, se puede calificar así si tenemos que etiquetar. Está en la línea de ‘Tigres de ternura’, de Fer; hay una carnalidad explícita y sugiero más que muestro», comenta el joven poeta.

Ya de muy niño se recuerda a sí mismo componiendo canciones o escuchando a autores como Aute y Sabina. Obviamente, como él afirma riéndose, no contaba con esa «voluptuosidad sexual» que rezuma ‘Camas de hierba’, pero ya apuntaba maneras escribiendo misivas a bonitas chicas, que no siempre enviaba y guardaba como un tesoro secreto.

Acebo dice huir no de la realidad -no puede, es periodista- pero sí de la llamada ‘poesía de la experiencia’, a pesar de utilizar un lenguaje llano. Por ejemplo, follar, esa palabra: «Utilizo términos malsonantes para profundizar en la psicología de los personajes de los que hablo».

Y así también se escapa del terrorismo cotidiano, «viajando a través de la poesía, de los viajes físicos o del cine y la literatura, que son dos viajes hacia la belleza, hacia la luz», abunda.

Transita de esta forma para lidiar con lo rutinario, con lo feo, con lo vulgar, con la ignorancia. Huye de los discursos políticos que, a su juicio, caminan paralelos a los de futbolistas, tenistas y deportistas, en general. «Frases tan tópicas, tan manidas», dice. «Intento buscar el lenguaje en la tradición literaria de España y Latinoamérica». En este sentido, opina que falta lirismo en la profesión periodística, aquel que cultivaron grandes como Álvaro Cunqueiro o Vázquez Montalbán.

Hay algo de escatológico en el amor que propone Acebo en sus ‘camas’: «Sólo a ti te permito que orines en la ducha». Se ríe cuando recito. «Sí, hay unas gotas escatológicas, que tienen que ver con momentos de intimidad, pero que también son una forma de rebelarse contra los modelos publicitarios de los ‘mass media’».

Acebo no duerme en ‘Camas de hierba’; sueña con muslos níveos en los que reposar y hundir su cabeza, como se apoya uno en los prados del Eo -escenario de la obra-. Lugares frescos en los que puede comenzar un viaje luminoso hacia algo tan «revelador» como el sexo. O el amor.


Reproduzco también uno de los poemas que leí ayer en Lugo:

NOVIA DE NADIE

¡Pero cómo voy a perder
yo el tiempo escribiendo
para camelarte!
Mi intención única
es que, al verte pasar,
algunos de tus profesores
exclamen
(a medio camino
entre la excitación
y la pavura):
¡Ahí va Alba,
la novia de nadie!

jueves, 15 de septiembre de 2011

Me entrevistan en "La Nueva España" con motivo de la presentación de mi libro en Gijón

Con motivo de mi reciente participación en el festival literario organizado por la asociación gijonesa L'Arribada, me entrevistan en La Nueva España. Reproduzco a continuación el artículo, publicado hoy en la edición de Gijón de dicho diario.

«LA POESÍA ES UNA PUERTA PARA EROTIZAR EL LENGUAJE, UNA MÚSICA»

«Ángel González es muy bueno, pero creo que los poetas más deslumbrantes del 50 son Valente y Claudio Rodríguez»


HÉCTOR ACEBO / Poeta y periodista, presentó ayer en L'Arribada «Camas de hierba»


Por J. L. ARGÜELLES

Héctor Acebo estaba ayer feliz. Y no sólo por el premio que acaba de recibir su San Tirso de Abres natal. Poeta joven (nació en 1987) y periodista, intervino en L´Arribada, en el Antiguo Instituto, por partida doble. Auxiliado por la escritora Aurora García Rivas, el también colaborador de la edición de Occidente de LA NUEVA ESPAÑA presentó su primer libro de poemas, «Camas de hierba» (Vitruvio), un poemario que fue apadrinado en su puesta de largo por Martínez Sarrión, nada menos. Y ofreció, además, una charla sobre la influencia de los poetas del 50 en la lírica española actual.

-¿Qué es «Camas de hierba»?
-Es una colección de poemas eróticos. El título hace referencia a los muslos de una muchacha, lugares cálidos en los que recostarse. Hay ahí una analogía, porque la poesía es también una manera de evadirse de lo cotidiano y de viajar hacia un mundo más sutil.

-¿La poesía como escapismo?
-Escapismo del lenguaje más zafio, pero no me evado de la realidad. Es una puerta para erotizar el lenguaje; la poesía es la música.

-Ha admitido la influencia de Martínez Sarrión en su poesía. ¿Los poetas jóvenes vuelven a algunos de los «novísimos»?
-Aunque hay gente que los denosta, hay una manera de volver a ellos que enlaza, también, con una recuperación de grandes poetas de la tradición occidental, como Cavafis. Los «novísimos» recuperaron muchas cosas, a Pound, por ejemplo. Es cierto que entre los «novísimos» había mucho petulante, pero los mejores compaginaron ámbitos referenciales distintos, como el cine, la publicidad, los mass media.

-Pero no se identifica nada con la tendencia dominante en los últimos años, la llamada «poesía de la experiencia».
-Me interesa, pero se ha visto que después de algunos grandes libros, como los de García Montero y otra gente, la poesía no podía quedarse en ese lenguaje tan llano y de andar por casa. Necesitaba un vuelo, el vuelo que tenían poetas de los años 50 como Claudio Rodríguez o José Ángel Valente. A mi juicio, estos son los más deslumbrantes.

-¿Son los autores del 50 que más le interesan?
-Sí, aunque Ángel González me parece muy bueno, y quizás mi manera de escribir tiene más que ver con la de este último. Me gustan mucho la ironía o el sarcasmo.

-Usted ha estudiado la influencia de los poetas del 50 en la poesía actual. ¿Es evidente?
-Es evidente la influencia en poetas como Sarrión, Villena o Luis Alberto de Cuenca. En los poetas jóvenes, menores de cincuenta años, como Benjamín Prado, Luis Muñoz o Petisme, la influencia de Gil de Biedma o de Ángel González me parece clara. Son, quizás, los dos poetas más leídos de aquellos años. Han aportado narratividad, ironía o mordacidad.

-¿Casan poesía y periodismo?
-Como periodista también trato de encontrar las palabras exactas o de incluir una imagen poderosa en una crónica. Y como poeta, puedo adoptar la estructura de una crónica o de un reportaje para fustigar, por ejemplo, los usos envenenados del lenguaje que hace la publicidad.

-¿El periodismo necesita un lenguaje más vibrante y la poesía acercarse a la realidad?
-Sí. Cuando leemos un artículo de Cunqueiro o de Vázquez Montalbán, por ejemplo, vemos esa capacidad para el lenguaje creativo; y también es cierto que la poesía necesita acercarse un poco más a la realidad. Yo lo intento; muchos de los protagonistas de mis poemas son jóvenes de mi edad que leen, por cierto, poca poesía. En la Facultad me sentía como un bicho raro, una «rara avis». La poesía, que necesita de un buen lector recreador, aspira al conocimiento y la belleza.

(La Nueva España, 15/09/2011)


Para leer otra entrevista que me hicieron hace unos meses para el mismo periódico asturiano, pinchad aqui.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sobre la emotiva presentación de mi poemario, "Camas de hierba", en Gijón

Acabo de llegar de Gijón, la ciudad de los veranos de mi niñez, donde esta tarde pronuncié una comunicación poética y presenté –de la mano de mi querida colega Aurora García Rivas– Camas de hierba, mi libro. La asociación cultural L'Arribada, que organizó los actos, me trató magníficamente. ¡Cómo me gustó ver en la presentación a mis buenas amigas Cristina y Carmen! Gracias, en fin, a todos los que me acompañasteis.

Hoy el diario asturiano La Nueva España, en donde uno colabora, se hace de mi participación en la jornadas literarias organizadas por el citado colectivo gijonés L'Arribada. Para leer la noticia, pinchad aquí.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Mi ópera prima, 'Camas de hierba', en los medios de comunicación (XIII)

La noticia que sigue, se publicó en La Comarca del Eo (semanario editado por El Progreso de Lugo) el pasado 20 de agosto:

EL PRIMER POEMARIO DEL SANTIRSEÑO HÉCTOR ACEBO YA ESTÁ A LA VENTA EN VEGADEO

‘Camas de hierba’, el primer libro de poesías de Héctor Acebo –joven escritor y periodista santirseño que reside actualmente en Madrid–, está a la venta, desde hace varios meses, en diferentes librerías y grandes superficies de la geografía española. Sin embargo, hasta hace poco más de una semana los vecinos de la comarca tenían que desplazarse, para conseguir la ópera prima de Acebo (quien colabora en varios medios, como ‘La Nueva España’ o este semanario), a Oviedo. El propio autor santirseño nos ha confirmado que su poemario ya ha llegado a la librería Casa Pérez, de Vegadeo. El precio de ‘Camas de hierba’ (Ediciones Vitruvio, 2011) es de 11 euros.

El prestigioso poeta y memorialista Antonio Martínez Sarrión (Albacete, 1939) fue el encargado de presentar oficialmente en Madrid –el pasado 20 de mayo– la ópera prima de Héctor Acebo. Según Martínez Sarrión, “Camas de hierba’ es un poemario escrito con un aire desenvuelto y, las más de las veces, provocador. Atraviesan esta obra la carnalidad y el erotismo (presente de una manera muy clara y muy franca). Verdad que los poetas jóvenes tienen tendencia a ahondar en lo confuso, en lo trágico y en lo terrible; sin embargo, en su primer libro, Héctor demuestra que posee un gran sentido del humor”.

Por su parte, Félix Rebollo (profesor de Movimientos Literarios en la Universidad Complutense de Madrid) cree que el libro de Acebo tiene como vector el siguiente dístico, extraído de uno de sus poemas: “Que descanses. Llámame / por la noche, si te destapas: no vayas a coger frío…”. En ese sentido, escribió en su página ‘web’ el doctor Rebollo: “La expresión ‘que descanses’ es poética, es querencia. Es el dar y el recibir, va más allá de lo puramente material. ‘Llámame’ estaría en el mismo campo semántico, pero en la condicional ‘si te destapas’ la carga significativa es tan grande que nos sobrecoge, nos inunda de sentimientos, es el final de la entrega, es (…) el sentimiento hecho carne.”

(La Comarca del Eo, 20/08/2011)


domingo, 31 de julio de 2011

Mi ópera prima, 'Camas de hierba', en los medios de comunicación (VIII)

El diario lucense El Progreso (29/07/2011), en la sección "La Brújula", se hacía eco de la presentación de mi libro "de poemas eróticos" en Vegadeo.

También el medio RTPA (Radiotelevisión del Principado de Asturias) publicó ese mismo día, en su página web, una nota informativa acerca del acto que la asociación veigueña "Polavila" dedicó a Camas de hierba. Reproduzco a continuación el texto (escrito originalmente en bable):

El llibru Camas de hierba preséntase na Casa de la Cultura d’A Veiga


El vienres 29 de xunetu a les 20:30 hores va presentase na Casa de la Cultura d’A Veiga'l poemariu Camas de hierba d’Héctor Acebo. L’actu, entamáu pola Asociación Cultural «Polavila», va tar presentáu por Arturo Peralta, filólogu y profesor de llatín y cultural clásica nel IES Elisa y Lluís Villamil. Xunto a él, la poeta local Belén Rico Prieto tamién va intervenir na presentación del llibru que va rematase con delles actuaciones musicales.

Camas de hierba
(Ediciones Vitruvio) ye la primer obra en solitario d’Héctor Acebo, porque esti autor mozu yá participara nuna antoloxía colectiva de relatos dirixida por Tino Pertierra Cuentos y reencuentros. El recién estrenáu poemariu, tuteláu pol poeta Antonio Martínez Sarrión, anque yá se presentara oficialmente el 20 de mayu na llibrería madrilana Fuentetaja, preséntase agora al públicu asturianu.

Héctor Acebo (San Tiso d’Abres, 1987) estudió Periodismu na Universidá Complutense de Madrid, ciudá na que vive anguaño. Collabora nel diariu «La Nueva España» y nel selmanariu de Lugo «La Comarca del Eo», fai crítica cinematográfica na revista dixital «La Noche Americana» y ye xefe d’Opinión de «La Huella Digital», revista dixital de la Facultá de Ciencies de la Infomación de la mesma universidá onde cursó los sos estudios.

(RTPA, 29/07/2011)

viernes, 10 de junio de 2011

Mi ópera prima, 'Camas de hierba', en los medios de comunicación (V)

Los amigos de la web Esedosuno me han entrevistado a propósito de la presentación oficial de mi primer libro, que tuvo lugar –como muchos de vosotros sabéis– el pasado 20 de mayo en la librería madrileña Fuentetaja. Podéis leer la entrevista, publicada hoy, pinchando aquí. De todas formas, uno, siguiendo la tradición, también reflejará a continuación el texto íntegro, que lleva por título "Publicar poesía en tiempo de crisis":

PUBLICAR POESÍA EN TIEMPO DE CRISIS

La librería Fuentetaja de Madrid fue testigo, el pasado 20 de mayo, de la presentación de la ópera prima del joven poeta Héctor Acebo (11 de septiembre de 1987, San Tirso de Abres, Asturias), Camas de hierba, escrito entre 2008 y 2010. Apadrinado por el poeta albaceteño Antonio Martínez Sarrión, quien también estuvo presente en el acto, Acebo se desenvolvió en elogios a su mentor y hacia todos aquellos que le acompañaron en lo que él mismo definió como “bautizo poético”. Pero no sólo quedó ahí. Y es que el joven asturiano, en un derroche de su sensibilidad, inició su discurso con un saludo a la lejanía. La que no permitió a sus padres asistir al evento.

Antes de recitar algunos de los versos que componen su obra, el autor de Camas de hierba, licenciado en Periodismo, pasó a desgranar la columna vertebral de su obra. Una columna formada, en gran parte, en la figura del propio Sarrión y en “la idealización de la infancia, el surrealismo o la cultura cinematográfica”, rasgos de la “primera poesía” del poeta albaceteño y que, como confesó el propio Acebo, “conformaban, en buena medida, mi cosmos”.

Los rasgos fundamentales de su lírica y de su ideología –también hubo tiempo para las referencias al movimiento 15-M– fueron la antesala del momento cumbre de la presentación, cuando el joven mostró, con la sensibilidad y la pasión que le caracterizan, parte de su obra recitando algunos versos. Versos que son los primeros, pero que no serán los últimos, y que inician la carrera de un prometedor poeta.

(Su poemario, Camas de hierba, se puede adquirir en la propia librería Fuentetaja o el Corte Inglés en Madrid; las librerías Cervantes y Ojanguren de Oviedo o a través de la página web www.internetlibros.com).

Esedosuno ha podido hablar con Héctor tras la publicación de su libro.

¿Quién es Héctor Acebo?
Héctor Acebo es un joven literato que ha tenido la suerte de escribir su ópera prima bajo la tutela del reputado vate Antonio Martínez Sarrión. Este Acebo aspira a dar “un sentido más puro a las palabras de la tribu” –parafraseando a Mallarmé– y a proponer una obstinada resistencia al discurso único. Esta última premisa adquiere su sentido más pleno hoy, cuando los famosos neoconservadores nos quieren sumisos, dóciles y desmemoriados.

El viernes presentaste tu primer libro, Camas de hierba. ¿Cómo lo definirías?
Diría que Camas de hierba es una huida del terrorismo cotidiano –no una huida de la vida–, una tentativa de salvación, un viaje hacia lo misterioso, lo sutil, lo vibrante y lo ignorado. En su libro, uno utiliza el erotismo para adentrarse en belleza y en el conocimiento. Y es que el cuerpo, para el joven poeta, siempre será un terreno desconocido y excitante. Si la poesía, según el maestro Pessoa, “es asombro”, resulta prácticamente inevitable cantar el gozo de una piel como pradera libre.

En tu poemario, lleno de erotismo visto desde el punto de vista de idealización de la amada, hay desencanto y desengaños. ¿Eres de los que piensas que, ‘a mayor palo’, mejor composición artística?
No necesariamente se cumple esa regla. Todo depende de la intensidad del poeta, que puede convertir una simple mirada en el más fulgoroso de los instantes… o un diálogo íntimo en una colección de vulgaridades. Para bien y para mal. La clave está, claro es, en la exactitud del decir, en el garbo, en el ritmo, en la elipsis, en el contraste, en la tensión, en la sugestión… Además, en mi poemario, algunos de mis personajes son ficticios. Parafraseando a Pere Gimferrer, “la persona que desempeña el papel de musa existe en la vida individual de cada uno, pero una vez empieza el poema esta persona adquiere otra existencia. El poema sólo triunfará como tal poema si la persona individual se convierte en una realidad absoluta en las palabras, si no tan sólo sería un poema anecdótico, y no tendría más valor que el privado”. En cualquier caso, me encantan los contrastes. Si sumamos los desencantos personales a la búsqueda de la tensión literaria, es prácticamente inevitable que en mi poemario las chicas más bellas y excitantes lastimen a ciertos chicos sensibles, como ya dije en la presentación de mi libro. (Risas). Las fuentes, en fin, vienen de la realidad, de la literatura, de la música y del cine.

¿Cuándo y cómo comenzaste a escribir?
Ya dije en otro lugar que uno empezó a desconfiar del lenguaje estándar (estupendamente reflejado en los manuales de instrucciones y en el discurso de algunos docentes) a partir de los cuatro años: el colegio fue el principal culpable de que comenzase a desarrollar paralelamente mi faceta poética, primero componiendo canciones satíricas y luego –ya en la adolescencia– poemas líricos. Quería soñar, huir de un artefacto aséptico y fútil, ofrecer una respuesta alternativa, explorar (sin saber muy bien cómo hacerlo) expresivos caminos que me permitieran contemplar las piedras y pensar, al tiempo, en las estrellas… En la adolescencia, evidentemente, el despertar del deseo fue determinante para que uno perseverase en la lectura de muchos clásicos de la lírica. Y es que uno quería contemplar con propiedad a la muchacha amada. ¿Cómo no me iba a apoyar, pues, en la mirada de Neruda? La idealización, más que un riesgo, era un objetivo.

Héctor, ¿te consideras más periodista que escritor, más poeta que prosista o es imposible separar estas facetas?
Pese a que soy un escritor que se mueve en diferentes géneros (incluido el periodismo), fundamentalmente me considero poeta. La lírica es no sólo el germen de cualquiera de mis creaciones, sino de toda la literatura. Pues este género conquista una de las más elevadas hazañas que caben dentro de un libro: detener los instantes especialmente fulgorosos. En la medida de lo posible, intento llevar las salvíficas cualidades de la poesía a la crítica cinematográfica, al relato o a la semblanza.

En una situación de crisis general, el mundo de las letras no lo es menos, parece. ¿Qué opinión te merece el estado actual de los medios de comunicación?
Estamos ante una situación realmente crítica. Por un parte, muchos medios, al seguir las consignas de las altas esferas, se van distanciando cada vez más de la gente del común: sí, algunos comunicadores viven encerrados en su torre de marfil. Por otra parte, es significativo el hecho de que, en este contexto crítico (y me refiero tanto a la economía como a la moral), la TDT haya amparado a tantos programas ultraderechistas que fomentan la crispación. Me enerva ver cómo esos tertulianos radicales gritan y se insultan constantemente. ¡Es el “todo vale”, es la falta de educación y de respeto! ¡Veneno puro! ¿Hace falta recordar que el periodismo riguroso debe apostar por el análisis y por la interpretación, no por la vocinglería? Por último, también hay que valorar que al periodismo estatal, además de la crisis publicitaria, le afecta el conflicto derivado de la relación con Internet: los beneficios aportados por los lectores digitales suelen ir a parar a Telefónica, a Google y a los distribuidores, no a los propios emisores de la información. Esta situación tiene que normalizarse: si los contenidos no se empiezan a cobrar –como ya está haciendo El Mundo con “Orbit”–, tengo para mí que los medios vivirán una fortísima crisis.

Para terminar, recomiéndanos un libro de poemas (además del tuyo, por supuesto) y como cinéfilo y melómano, dos obras que supongan para ti auténticos clásicos.
El poemario que os recomiendo es Ancia, de Blas de Otero, máxime teniendo en cuenta que mi libro se abre con unos versos extraídos de la obra maestra del autor vasco: “Esa tierra con luz es cielo mío. / Alba de Dios, estremecidamente / subirá por mi sangre. Y un relente / de llama, me dará tu escalofrío”. Leer, a media voz, un poema de De Otero sólo es comparable a contemplar a la mujer amada saliendo del sueño. ¿Una joya cinematográfica? Fresas salvajes (del maestro sueco Ingmar Bergman), un incomparable viaje a los abismos del hombre. Musicalmente, escogería Portrait Of A Legend, un jugoso recopilatorio del malogrado soulman Sam Cooke, acaso la mejor voz de todos los tiempos. Tan delicado como arañante…





Texto: Álvaro Díaz y Diego Gómez.
Foto: Diana Moreno.
Esedosuno, 10/06/2010.

viernes, 27 de mayo de 2011

Mi ópera prima, 'Camas de hierba', en los medios de comunicación (IV)

En La Huella Digital de hoy, se ha publicado un artículo que versa sobre el acto de presentación de mi ópera prima, Camas de hierba. El texto, que lleva por título "Héctor Acebo presentó, de la mano de Martínez Sarrión, su primer poemario", lo reproduzco a continuación:
“Antes de que se fraguara, en la Puerta del Sol, el Movimiento 15-M –¡esa floración de níscalos!–, mi desabrimiento de ánimo era mayúsculo. Y pensaba: ¡Hay que tener mucho temple para lanzar a la calle, a cuerpo gentil (sin maestros, sin grupos, sin cafés, sin conciliábulos…), un primer libro de versos!”.

Son las palabras del reputado escritor Antonio Martínez Sarrión (Albacete, 1939), que se encargó de presentar oficialmente el pasado 20 de mayo, en la madrileña librería Fuentetaja, Camas de hierba (Ediciones Vitruvio), la ópera prima del poeta y periodista Héctor Acebo (San Tirso de Abres, Asturias, 1987), jefe de Opinión de LA HUELLA DIGITAL. El acto, que duró unos 50 minutos, comenzó alrededor de las 20 horas y fue conducido por el poeta Pablo Méndez, editor de Vitruvio.

Camas de hierba es un poemario escrito, entre 2008 y 2010, bajo la tutela de Martínez Sarrión. El propio poeta, traductor, crítico y memorialista albaceteño, que cuenta en su haber con más de una decena de poemarios, hizo hincapié en la madurez literaria de Acebo: “A pesar de su corta edad, este asturiano es un lector voracísimo, y en Camas de hierba se nota –de una manera oblicua o directa– la cita de sus poetas, músicos y cineastas favoritos. Héctor –que aprendió muy rápido– siempre tuvo claro lo que no debía hacer, alejándose de determinados latiguillos e imitaciones, por muy a la moda que éstas estuvieran”.

“La ópera prima de Héctor Acebo –prosiguió Martínez Sarrión– está escrita con un aire desenvuelto y, las más de las veces, provocador. Atraviesan su obra la carnalidad y el erotismo (presente de una manera muy clara y muy franca)”. Tal y como recordó Sarrión, “los poetas jóvenes tienen tendencia a ahondar en lo confuso, en lo trágico y en lo terrible; sin embargo, en su primer libro, Héctor demuestra que posee un gran sentido del humor”.

Analizando las influencias de Héctor Acebo, Martínez Sarrión hizo un sintético pero enjundioso repaso a nuestra lírica del siglo pasado: “La generación del 50 puso a disposición de la poesía española una especie de decir acompasado, meditativo, cotidiano y llano. Los mejores poetas de aquella generación hicieron transitable –muy gratamente– el idioma y, además, supieron rematar, de acuerdo con el ritmo propio de la frase y sin salirse de la llaneza, sus creaciones. Esto también lo tiene a su favor Acebo, quien construye hermosamente sus poemas y los remata con una alta precisión emotiva e intelectual. Héctor me recuerda a Pepe Luis Vázquez (un legendario maestro del toreo) rematando, con la media verónica, sus grandes faenas. Volviendo al terreno de la lírica, el parentesco con los mejores poetas de la generación del 50 acredita, en fin, a mi querido Héctor y le da un marchamo que tardará mucho en agotar: estoy convencido de que su segundo y su tercer libro (que llegarán a su debido momento) serán todavía mejores que éste”.

El veterano poeta albaceteño concluyó su brillante intervención con unas reveladoras palabras: “Héctor es mi colega y mi amigo, pero no mi discípulo, porque este chico se las sabe todas. La condición de maestro, que al asturiano –tan cariñoso y expresivo– le gusta mucho repetir para referirse a un servidor, se la retiro: he notado –repito– que ya somos colegas”.

El joven poeta y su público

Por su parte, Héctor Acebo –licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense– comenzó su discurso enviando, desde la distancia, un saludo afectuoso a sus padres y agradeciendo la asistencia del público al acto. Acebo valoró el hecho de que en la librería Fuentetaja se encontrasen tres de sus profesores de la carrera (Antonio Dueñas, Félix Rebollo y Ángel L. Rubio, director de LA HUELLA DIGITAL) y no pocos compañeros de profesión: “A muchos de estos seres queridos los conocí cuando llegué a Madrid, en 2005. Me congratula que estén arropándome en mi bautizo poético. Estoy convencido de que el respeto y la educación han sido nuestros verdaderos goznes durante todos estos años, lo cual también es motivo de orgullo”.

También dedicó Héctor Acebo unas palabras cariñosas a Antonio Martínez Sarrión: “Conocerlo en persona, en 2007, fue, para mí, una especie de bautismo. La idealización de la infancia, el surrealismo, la vasta cultura cinematográfica… Todos esos rasgos de la primera poesía de Sarrión conformaban, en buena medida, mi cosmos. ¿Cómo no iba a llamarle, pues, maestro? A Antonio siempre le estaré agradecido, porque, gracias a sus consejos, a sus críticas y a su paciencia, he conseguido que mi ópera prima se acerque lo máximo posible a la concepción que uno tiene de la poesía”.

“De Martínez Sarrión –prosiguió Acebo– aprendí, entre otras muchas cosas, que en la poesía los silencios deben escucharse antes que las palabras. Me explico. La lírica conquista una de las más elevadas hazañas que cabe dentro de un libro: detener los instantes especialmente fulgorosos. Esa conquista se consigue, fundamentalmente, por medio del ritmo, de la precisión lingüística y de la emoción. El poeta, en su búsqueda de la belleza y del conocimiento, debe dejar siempre unas hilachas sueltas. Como en el erotismo, se trata de sugerir, no de mostrar. Es el lector quien debe completar los vacíos”. Héctor Acebo logró hacer suyas estas tesis gracias a Martínez Sarrión, quien le recomendó, allá por 2008, algunos ensayos fundamentales de Octavio Paz, como Los hijos del limo o La llama doble, en donde el Premio Nobel mexicano afirma que la poesía es la erotización del lenguaje.

Trayendo a colación la mención de Sarrión al actual Movimiento 15-M, Héctor Acebo recordó la bajura de la mayor parte de políticos españoles actuales, “quienes en sus discursos citan más a los deportistas que a los literatos”. En este punto, el vehemente vate albaceteño exclamó: “¡Porque esos políticos no leen ninguna poesía!”. Acebo continuó su discurso afirmando que él, como poeta, “aspira a dar un sentido más puro a las palabras de la tribu, parafraseando a Mallarmé, y a proponer una obstinada resistencia al discurso único”. Según el autor asturiano, “esta última premisa adquiere su sentido más pleno hoy, cuando las altas esferas (los famosos neoconservadores) nos quieren sumisos, dóciles y desmemoriados”.

Tras este posicionamiento ideológico y literario, Héctor Acebo leyó ocho poemas muy aplaudidos, uno de los cuales está dedicado a su madre, a quien definió como “una portadora de sentimientos”. Reproducimos aquí el poema completo, que lleva por título “Un amor de fantasía” y que fue publicado hace unos meses en LA HUELLA DIGITAL:

Tantas veces recé para convertirme
en una niña, que ahora luzco
–como ella– lunares, sortijas
y un fular azul celeste

encima de la camisa.

A veces, nos acostábamos juntos,
y lo que más me gustaba era pedirle
(cuando la madrugada arreciaba)
un vaso de leche con cacao.

Bien calentito.

No éramos novios: Yo tenía
–de puntillas– 10 años;
y ella tal vez 30, recostada.
Aida se llamaba

aquel amor de fantasía.


El profesor Félix Rebollo –doctor en Filología Hispánica y en Ciencias de la Información– escribió recientemente un artículo que versa sobre la presentación oficial de Camas de hierba: “(…) Héctor estuvo sublime con las palabras adecuadas, rítmicas, sonoras en las que la poesía que leyó hizo que la libertad se derramara sobre los asistentes, hizo que sobre nuestras cabezas se aposentara el espíritu vivificante, nutriente. (…) Héctor juega con las palabras y con el silencio para detener el tiempo. Una vez leído el libro, quizá no me equivoque, el dístico preferido es: Que descanses. Llámame / por la noche, si te destapas: no vayas a coger frío. Todo un mundo en el que el simbolismo se hace carne, pasión, entrega, necesidad.”

El poemario de Héctor Acebo ya está a la venta en algunas de las principales librerías y grandes superficies de Madrid, como Fuentetaja (C/ San Bernardo, 35), La Casa del Libro o El Corte Inglés. También ha llegado este libro a Asturias, concretamente a las librerías oventeses más prestigiosas: Cervantes (C/ Doctor Casal, 9) y Ojanguren (Plaza de Riego, 3). Del mismo modo, el pedido de Camas de hierba puede hacerse a través de la Red, en Internetlibros.com (C/ Casas y Amigó, 1 – Bellaterra, Barcelona).


Antonio Martínez Sarrión y Héctor Acebo, durante la presentación oficial del libro del asturiano.


Héctor Acebo lee uno de sus poemas, con Martínez Sarrión al lado.


Héctor Acebo firma un ejemplar de su ópera prima al doctor Félix Rebollo. Esta fotografía, al igual que las dos anteriores, es de Diana Moreno.

La Huella Digital, 27/05/2011

miércoles, 18 de mayo de 2011

Mi ópera prima, 'Camas de hierba', en los medios de comunicación (III)


En La Huella Digital de hoy, se ha publicado un artículo informativo que versa sobre la presentación de mi ópera prima, Camas de hierba. El texto, que lleva por título "Martínez Sarrión presentará este viernes el primer poemario de Héctor Acebo", lo reproduzco a continuación:

El prestigioso poeta Antonio Martínez Sarrión (Albacete, 1939) será el encargado de presentar oficialmente Camas de hierba (Ediciones Vitruvio), el primer poemario del asturiano Héctor Acebo, joven escritor, periodista cultural y jefe de Opinión de LA HUELLA DIGITAL. La presentación tendrá lugar el próximo viernes 20 de mayo, a partir de las 19,30 horas, en la madrileña librería Fuentetaja (C/ San Bernardo, 35).

Héctor Acebo (San Tirso de Abres, Asturias, 1987) es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y colabora en diversos medios (impresos y digitales) desde los 19 años. Pese a que se considera fundamentalmente poeta (tal y como ha manifestado recientemente en una entrevista concedida al diario asturiano La Nueva España, en donde colabora), Acebo también es autor de narrativa: no en vano, literariamente debutó con el relato erótico “Canon”, incluido en la antología colectiva Cuentos y reencuentros (Ed. Laria, Oviedo, 2009).

Camas de hierba es un poemario escrito, entre 2008 y 2010, bajo la tutela de Martínez Sarrión. Algunos de los poemas que componen la ópera prima de Héctor Acebo fueron publicados previamente en esta revista. He aquí dos ejemplos:

NOVIA DE NADIE

¡Pero cómo voy a perder
yo el tiempo escribiendo
para camelarte!
Mi intención única
es que, al verte pasar,
algunos de tus profesores
exclamen
(a medio camino
entre la excitación
y la pavura):
“¡Ahí va Alba,
la novia de nadie!”.

***

ALBA SALIENDO DEL SUEÑO

¡Ésta es Alba saliendo del sueño,
tableteando gemidos
y sintaxis descoyuntadas,
presagiando –como los mejores
escritores de diarios–
un lento trajín humano…!

¡Ésta es Alba saliendo del sueño!
En tal extático instante,
es posible intuir por qué
los más firmes detractores
de la realidad aman
la vida: el asomo
de unas braguitas
blancas, insinuantes…


En Madrid, el libro de Acebo ya puede adquirirse en la citada librería Fuentetaja o en El Corte Inglés. También ha llegado este poemario a Asturias, concretamente a las librerías oventeses más prestigiosas: Cervantes y Ojanguren.

Un poeta combativo


Martínez Sarrión es uno de los poetas y memorialistas españoles contemporáneos más reputados. El albaceteño ha publicado –en Alfaguara– tres volúmenes de memorias (Infancia y corrupciones, 1993; Una juventud, 1996; y Jazz y días de lluvia, 2002) y más de una decena de poemarios, entre los que destacan Teatro de operaciones (1967, reeditado por Bartleby el pasado año), El centro inaccesible (Hiperión, 1981), De acedía (Hiperión, 1986) o Poeta en Diwan (Tusquets, 2004), su última publicación lírica hasta la fecha.

Pese a que ya había publicado su ópera prima, Teatro de operaciones, Sarrión se dio a conocer al gran público en 1970, cuando fue incluido por el crítico José María Castellet en su archiconocida antología Nueve novísimos poetas españoles (Barral Editores). Junto al poeta albaceteño, figuraban en aquella antología Pere Gimferrer, Leopoldo María Panero, Guillermo Carnero, José María Álvarez o Manuel Vázquez Montalbán. La generación de los Novísimos renegó de la tradición más inmediata (la poesía social, tan en boga en aquella época), proclamando una renovación formal manifestada en el empleo de elementos exóticos y culturalistas o en el gusto por el automatismo. La formación intelectual de estos poetas determinaba en parte el enfoque de los temas tratados: Sarrión y compañía dominaban varios idiomas, viajaban constantemente y amaban el séptimo arte.

Dentro de la generación de los Novísimos, Antonio Martínez Sarrión representaba la línea más contracultural y crítica, no la veneciana o esteticista (Gimferrer, Luis Antonio de Villena, Luis Alberto de Cuenca…). Sus poemas destacaban por la energía del lenguaje y por unas posturas éticas muy en consonancia con el setentayochismo francés. Debido a ese carácter combativo, Sarrión es considerado por muchos críticos como un gozne entre la poesía más social de la generación de los 50 (Ángel González, José Agustín Goytisolo…) y el vanguardismo de los Novísimos.

El poema que sigue, “mari pili en casa de manolo”, está extraído de la primera obra de Martínez Sarrión:

mari pili cubierta de pomada
muy triste aquella niña muy abrigada
y ya ves ahora con cuatro chiquillos
mari pili poniéndose los guantes
jugando a los papás y a las mamás
en el invierno del cuarenta y nueve
era el cine aquel cuarto de la plancha
y el pasillo un eterno tobogán
mari pili jugando a las cocinas
en una fiesta con mucha merienda
y de pronto las luces que se encienden
y la pantalla rota y el asombro


Con el paso del tiempo, Sarrión ha ido depurando su estilo, alejándose –al igual que Villena o De Cuenca– de la propuesta más artificiosa de los Novísimos. Ahora su lenguaje, igual de arborescente, de tirante y de bronco que entonces, resulta más accesible, sin que por ello se resienta la calidad lírica. De esa búsqueda del silencio, de esa destilación lingüística, habla Sarrión en el poema siguiente, “La poesía es la más dilapidadora de las artes”:

¿QUÉ DECIR?
¿CÓMO?
¿CUÁNTO?
¿QUIÉN EN ESTE SEGUNDO NO HA DICHO DEMASIADO CONSIDERANDO SÓLO EL COSTO DEL PAPEL?


Además de la poesía y del memorialismo, Martínez Sarrión también ha cultivado la traducción (suya es una de las mejores adaptaciones al castellano de Las flores del mal, de Charles Baudelaire, editada por Alianza), el ensayismo –preferentemente la crítica literaria y cinematográfica– y el dietarismo.

La Huella Digital,
18/05/2011

lunes, 15 de marzo de 2010

¿Malos y rebeldes?

“Por aquel tiempo –escribe el poeta y memorialista Martínez Sarrión, refiriéndose a los primeros 70, en Jazz y días de lluvia–, había intimidado mucho con Eduardo Chamorro, el cual (…) fue nombrado crítico literario de Triunfo, a la salida de Eduardo G. Rico. Tal tribuna era una de las dos o tres más visibles y atendidas por la progresía, que entonces se confundía sin más con la gente culta e inquieta, una minoría extensísima”.

Estas palabras del sagaz y combativo Sarrión demuestran que en una época pasada, la del yugo y las flechas, la mayor parte de los jóvenes universitarios tenían intereses ciertamente parecidos. Miguel Hernández, el Ché, Blas de Otero, Dylan, Carlos Saura o Serrat eran algunos de aquellos iconos. Hablamos de una contracultura, de una cultura que se oponía a a la terrorífica moral establecida, a la “España de charanga y pandereta, / cerrado y sacristía, / devota de Frascuelo y de María, / de espíritu burlón y alma inquieta”, Antonio Machado dixit. Aquella “minoría extensísima” unía a los católicos demócratas con los comunistas. El fin no era otro que la libertad. Por eso, al enumerar los referentes –políticos o culturales–, nos vienen a la memoria ideas progresistas, palabras, canciones, imágenes… ¡Toda una ínsula!

Hoy, en una época democrática, resulta harto difícil que una revista de actualidad como Triunfo pueda englobar a gentes tan dispares: no hay un objetivo común. La prueba está en que tal publicación terminó cerrando sus puertas en los primeros 80, una vez consolidada la libertad. Ahora la cultura, más que un escudo, es un pasatiempo. Los gustos son heterogéneos, proliferan infinitud de publicaciones especializadas… Y, para ahorrar esfuerzos, los medios de comunicación generalistas estereotipan los mensajes referidos a la juventud. “Vagos”, “rebeldes”, “acomodaticios”, “imprudentes”, “pasotas”, “drogadictos”, “delincuentes”…, son algunos de los calificativos que nos asignan. Qué poco se habla (los estupendos reportajes de “Vida y artes”, de El País, son una excepción) de nuestros progresos académicos o profesionales.

Toda estigmatización fomenta, indudablemente, la alarma social (Antena 3 abre no pocas veces sus telediarios con sucesos o desgracias), el rechazo, la sobreprotección (la temática joven suele dirigirse a los padres: qué paradoja). Algunos jóvenes tratamos, hastiados, de buscar –en la tele, en la prensa y en la vida– un espacio que casi nadie nos ofrece. ¿Cómo no vamos a ser rebeldes? ¿Qué hay de malo en desconfiar de los dogmas en tiempo tan átono como esta época post-Muro? Otro día seguiré cribando, en esta suerte de revista-ínsula, los calificativos…


En La prima Angélica (1973), Saura refleja la terrorífica educación nacional-católica.


Serrat canta a Antonio Machado en 1969.

Por HÉCTOR ACEBO (La Huella Digital, 15/3/2010)

martes, 18 de noviembre de 2008

Falsedad

Abro la última página del diario en el que colaboro, La Nueva España, y hallo una columna de Millás que ilustra (o metaforiza, como él dice) la eterna falsedad de tantos medios de izquierdas, de centro y de derechas (y de todo lo que se os ocurra, ya que están tan de moda los estigmas). Está bien eso de criticar algo de lo que vives, ¿verdad? Benditas sean todas las putas del Cielo y del Infierno por aguantar la doble moral de esos personajes de tebeo. Bueno, mejor voy a lo que voy, y no me enredo:

Viva la doble moral
Por JUAN JOSÉ MILLÁS (La Nueva España, 18/11/08)
Frente a las presiones morales para que dejen de poner anuncios de putas en sus páginas, algunos periódicos han esgrimido que no podrían sobrevivir sin esos reclamos, que son muy rentables. De hecho, en España, y hasta nueva orden, sólo dos diarios han renunciado a la pasta que proporciona el comercio del sexo. Curiosamente, ninguno de ellos es religioso o de derechas. El reconocimiento de que liquidar las zonas dedicadas a la prostitución implicaría clausurar el periódico es como decir que no se puede vivir sin ser un poco puta. Ya están los editoriales de delante para condenar lo que practicamos en los anuncios de detrás. En esta curiosa y modesta contradicción se metaforiza nuestra vida entera. Quien todavía tenga dudas sobre la existencia del inconsciente, que tome uno de estos diarios que satanizan a las putas en una sección y cobran de ellas en otra. La pregunta sería cuál de las dos secciones es la consciente.

Los periódicos religiosos y de derechas, que no hacen ascos a los ingresos de la prostitución, suelen criticar a Freud (cuando lo sacan, que lo sacan poco, porque no produce tantos beneficios como las chicas de vida alegre, con perdón) por atribuir al sexo una importancia desmesurada en la vida de los hombres. Ahí tienen la importancia del sexo: ustedes no podrían sobrevivir sin los beneficios que su tráfico produce. Ustedes no podrían condenar la prostitución si la prostitución no les facilitara el dinero necesario para hacerlo. Visto así, las putas son enormemente generosas. ¿Quién está dispuesto a financiar a un medio que un día sí y otro también lo pone a parir? Pues nadie, excepto estas pobres chicas, para qué nos vamos a engañar.

De modo que muchos periódicos biempensantes no podrían sobrevivir sin los anuncios de la prostitución... Excelente enseñanza que evoca el arriba y abajo del llamado «monstruo de Astetten». En el salón (o editorial) somos personas decentes, rígidas, poco dadas a perdonar las debilidades ajenas. Pero en el sótano (o en las páginas de anuncios por palabras) nos entregamos a una orgía sin límites. Lo mismo anunciamos viudas calientes que chinas jóvenes recién importadas. Viva la doble moral.

jueves, 13 de noviembre de 2008

No veas la entrevista de Julián Muñoz...



...No financies a un ladrón, querido lector. Desde aquí me uno a la propuesta de mi admirado compañero de La Nueva España Antonio Rico. Hoy he leído en El País un artículo sobre el tema. Y me alegro, porque, tras tantas mentiras (que si yo nunca veo esos programas, que si no entiendo cómo tienen tanta audiencia...), ahora tenemos la palabra. No es que sea utópico, pero así, si me falláis, podré decir que estabáis avisados de antemano. Que es lo que queréis y lo que merecéis. Y estáis en vuestro derecho.
En fin, no quiero entretenerme: Le doy la palabra a Antonio Rico:

Lo decíamos hace cuatro días por probar suerte: la telebasura ha terminado (si nosotros queremos). Y parece que queremos. La iniciativa de boicotear la anunciada entrevista a Julián Muñoz en Telecinco está teniendo cierta repercusión en la Red (meneame.net/populares), se ha creado una página web de apoyo (www.noveaslaentrevista.com), e incluso los chicos de “Sé lo que hicisteis” se hicieron eco de ella ayer mientras emitían sus últimos vídeos pirateados de su cadena “amiga”. ¿Te apetece NO ver la entrevista y darle un portazo en las narices a los vividores y a quienes les pagan? Esta es la manera:

1. Comenta esta iniciativa a las personas de su círculo para que sean conscientes del poder de su mando a distancia.

2. Cuando comience la entrevista, enciende la tele (no ver la tele no sale en los índices de audiencia, así que no ver la tele no boicotea la telebasura).

3. Sintoniza cualquier canal, menos aquél en el que estén pagando una pasta a un convicto por conceder una entrevista (no sólo disminuirá la audiencia de Telecinco, sino que subirá la audiencia de la competencia).

4. Cuando tu canal emita anuncios, no hagas zapping para ver la entrevista (la tele lo contabiliza todo).

5. Mira los programas que más se parecen a la tele que tú deseas (los canales analizarán esos datos y los tendrán en cuenta).

6. Espera a que Telecinco reciba los datos de audiencia (para mantener su puesto de cadena más vista necesita no sólo que la vean muchos, sino también de que no haya muchos que vean las demás cadenas, justo lo que usted habrá hecho ese día).

Disfrútalo y recuerda: la telebasura ha terminado (si tú quieres).
(ANTONIO RICO, "Si tú quieres", La Nueva España, 12/11/08
)

martes, 30 de octubre de 2007

"Hay un malentendido con Narciso"

En un artículo en forma de carta publicado el mes pasado en El Correo, Arcadi Espada critica un atentado a la libertad de expresión que se produjo recientemente cuando la poeta Cristina Peri Rossi fue despedida de la emisora pública por no hablar en catalán.

El autor pone en entredicho estos treinta años de democracia, ya que las élites españolas que dirigieron la Transición son los culpables del "amormamiento" con el que juegan los gobiernos autonómicos. Y es que el Estatuto, al igual que la televisión o la escuela, "no describía la realidad, sino que indicaba cuál iba a ser a partir de entonces, obligatoriamente, la realidad".

En ese sentido, todos los periódicos y emisoras públicas, excepto El Mundo, silenciaron en un principio el hecho. Pero la insistencia del diario dirigido por Pedro J. Ramírez, y la valentía de muchos bloggers (entre ellos famosos) que apoyaron a Peri Rossi, obligó a que las autoridades políticas tomaran parte en el asunto. Así pues, los directivos de la cadena, en última instancia, reconocieron su error y llamaron a la poeta a fin de solucionar el asunto.

La moraleja que desgrana Arcadi Espada al final del texto es contundente: "Los medios ignoran la realidad, pero la realidad regresa en forma de decadencia". Es decir, la tergiversación termina siendo aclarada, en muchas ocasiones, por los propios ciudadanos. Y es ahí donde el articulista compara al poder con un Narciso "que nunca se miró al espejo".

Para terminar, Arcadi Espada subraya que "el catalán es la lengua propia de la Generalitat de Cataluña". Lo que en otras palabras quiere decir que la sociedad es capaz de olvidar el derecho a la información de la ciudadanía a fin de que "triunfa la lengua" y el Estatuto que ellos mismos refrendaron.

H. A. B.

jueves, 26 de julio de 2007

Desnudos

Desnudos. Como Dios los trajo el mundo. O como aquellos versos del señor Juan Ramón: ¡Oh, en el sol nacido, / tus sienes doradas, / los ojos inmensos / de tu cara maga, / evitando ardientes / mis negras miradas!”. Ahí está la verdadera preocupación: evitar, bajo cualquier pretexto, nuestras negras miradas. Esto es lo que ha pasado con la revista satírica El Jueves, que, con la excusa de abordar el notición de los 2500 euros, se atrevió (¡bendita inocencia!) a dibujar desnudos en la portada a los príncipes de Asturias. Y la fiscalía, por obra del Espíritu Santo, ha ordenado el secuestro de la revista, retirando de todos los kioscos el famoso número. O, lo que es lo mismo, privando al pueblo de cantar al compás de la danza de sus principitos. Esto es, también, lo que anticipaba Juan Ramón en aquel bello poema que antes os cantaba: “Hoy, te diré yo tocándote el alma. Y tú me dirás huyendo: Mañana”. Qué lamentable que, a día de hoy, no nos permitan dibujar a cualquier famoso (¡cuidado con desnudar a aquéllos que tienen el privilegio de vigilar nuestro mañana!). Lo mismo pasó, no sé si recuerdan, con la muerte de la hermana de la Leti (¡cómo me recuerda esto a Acebes en el caso 11-M!): se intentó silenciar, alargar o prolongar el amargo suceso. Amargo, sí, pero no deja de ser una muerte como la de tu tía o la de mi bisabuela (que en paz descanse). Y tan desnudos deben estar los príncipes como nuestra libertad de expresión, que sufre un retraso de cuarenta años cuando salen a la luz estos atentados. Lo mismo ocurre con el Gobierno, que se contradice (está claro que no todos somos iguales, por una vez doy la razón al PP) al justificar el secuestro de El Jueves. En fin, que de nada sirve proclamar la libertad de volar, como decía Unamuno, si no se dan alas, ni la de pensar si no se da pensamiento. No estaría de más recordar, en tiempos revueltos, a otro profeta, don Antonio Machado, que hace casi un siglo (¡qué poco hemos avanzado!) sostuvo la idea definitiva y definitoria de “la España de charanga y pandereta”, que ha de tener su mármol y su día… Pero que no trata de buscar su infalible mañana ni su poeta.

HÉCTOR ACEBO BELLO

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Imágenes: 1) MATISSE: La danza, 1919; 2) portada secuestrada de El Jueves.

martes, 10 de julio de 2007

Normalidad




Hablemos de normalidad... De que los medios de comunicación refrendan las normas. De que sólo se produce el conflicto cuando el sistema comunicativo no comparte las reglas del sistema social (por ejemplo, en una dictadura, cuando los medios de comunicación suelen estar en contra del poder). De que estos desajustes tienden a normalizarse con el paso del tiempo. Y de que, en nuestro caso, tendemos a evolucionar dentro de lo que consideramos “normal”: esto es, cuestiones que hacen que haya un colectivo más igualitario.


A propósito de “lo normal”, se me ocurre reproducir un artículo del escrito y periodista gallego Manuel Rivas, publicado hace unos días en El País:

Lo Normal

MANUEL RIVAS

El País - 21-04-2007


El doctor Freud, disfrazado de mujer joven, le hizo a Mariano Rajoy el jueves, en La Primera, la pregunta más pertinente de nuestra historia contemporánea: ¿qué es ser normal? Me recordó la insuperable interpelación que un día le hizo un periodista deportivo a un entrenador después del partido: "Mister, ¿qué?". Y es que el qué de la derecha española, desde hace muchos años, ha sido eso, Lo Normal. Ése es el programa, el núcleo doctrinal. Lo Normal de la Gente Normal. Nada dado a aventuras intelectuales, sobre todo después de la desgraciada incursión en lecturas peligrosas, arrastrado por el "supremacista" Fernández de la Mora, el notario Rajoy ensayó una elevación discursiva: el Elogio del Sentido Común. Pero la chica freudiana lo desestabilizó. ¿Qué es ser normal? Podría haber ido más allá: a ver, dígame ejemplos de personas normales. ¿Es normal Fraga Iribarne? ¿Es normal José María Aznar, que ha saltado en un plis-plas del dominó al circuito internacional de Fórmula 1 y de la gasolinera de Onésimo a la sede rusa de Gazprom? Los dos han sido referentes políticos fundamentales para nuestro hombre. En cuanto a los personajes que conforman con él el triunviro dirigente, ¿son Zaplana y Acebes paradigmas de normalidad? En su comparecencia televisiva, Rajoy dio un ejemplo magnífico de normalidad cuando desafió Lo Normal ante la hipótesis de un hijo homosexual: tendría su "apoyo incondicional", incluso en el caso de querer contraer matrimonio con otro hombre. En el territorio real de la vida no gobierna Terminus, el dios de las fronteras. Si uno camina por Castro Laboreiro, en la raya con Portugal, se encontrará con una encrucijada. Un indicador lleva al paisaje del valle, de una belleza áspera y cósmica. El otro dice: Depósito de Monstros. A veces, una extraña hipnosis mueve al caminante hacia esa segunda ruta, que no es una senda mitológica, sino el lugar donde se arrojan los cachivaches. Lo Normal ha sido un Depósito de Trastos. ¿Es normal no condenar de forma consecuente la dictadura? ¿Es normal la sádica manipulación durante tres años del 11-M? ¿Es normal declarar el boicot a un grupo de comunicación que tiene por seña de identidad la defensa del Estado democrático? A Rajoy le falta el coraje freudiano de decir: ¡Abajo Lo Normal! Otra normalidad es posible.



Si leemos los artículos de algunos colaboradores de El País o o ABC, hallaremos, claro está, opiniones totalmente opuestas, es decir, a favor o en contra del discurso moral de Mariano Rajoy. Es a partir de la satisfacción de necesidades individuales y colectivas cuando se produce esa perpetración de “Lo Normal” que propone rechazar Manuel Rivas. Y es que, a día de hoy, algunas cabezas visibles del PP parecen no entender que las necesidades se van haciendo más complejas a medida que evoluciona la sociedad. En el régimen franquista, cuando la Iglesia y el ejército jugaban papeles de control social, Aznar posiblemente sería un taxista castizo: valiente, duro... En fin, toda una gloria nacional. ¡Pero ahora, señores míos, contamos con otras formas de organización que responden de manera más coherente a nuestras necesidades! Me pregunto cómo se habrán sentido tantas familias que han perdido a hijos, padres o abuelos en las carreteras al escuchar las barbaridades de un tipo que gobernó nuestro país durante ocho años... Con dos huevos, José Mari, di que sí... Razón tenía William Blake cuando dijo que los niños, los locos y los borrachos siempre dicen lo que piensan... Lo trágico, como dice Manuel Rivas, es que, según los actuales líderes del PP, ¡Aznar es "lo normal"!

En fin, que no nos adormezcan con cascabeles. Que no nos den clases de normalidad. Para Rajoy y compañía: "Aprende a gobernarte a ti mismo antes de gobernar a los demás" (Solón).

H. A. B.

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Imagen: RICHARD FRANKLIN: The decision