Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo

Bitácora de Héctor Acebo, poeta, periodista cultural y doctor en Periodismo.
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lunes, 27 de junio de 2011

Sobre la presentación de mi ópera prima en Vegadeo (Asturias)


A los navegantes gallegos y asturianos:

Presentaremos mi primer poemario, Camas de hierba, el próximo viernes 29 de julio –sí, falta más de un mes– en la Casa de Cultura de Vegadeo (Asturias). La presentación correrá a cargo de Arturo Peralta, filólogo clásico y magnífico conocedor de la lírica escrita en castellano. El acto, que comenzará a partir de las 20,30 horas, está organizado por la asociación veigueña Polavila.

La presentación oficial de Camas de hierba tuvo lugar el pasado 20 de mayo en la librería madrileña Fuentetaja. Aquella tarde el eminente poeta y memorialista Antonio Martínez Sarrión fue el encargado de disertar sobre mi ópera prima.

sábado, 25 de junio de 2011

El doctor Félix Rebollo escribe, de nuevo, sobre mi primer poemario


"Que descanses. Llámame / por la noche, si te destapas: no vayas a coger frío". En su página web, Félix Rebollo (doctor en Filología Hispánica y en Ciencias de la Información) ha vuelto a ahondar en ese dístico extraído de mi poemario, Camas de hierba. Reproduzco a continuación el artículo completo de Rebollo:

“QUE DESCANSES, LLÁMAME / POR LA NOCHE, SI TE DESTAPAS”

Aunque ya dejé mis apretadas ideas la misma noche de la presentación en esta página “web” del libro Camas de hierba de H. Acebo, vuelvo porque es un deber para los que creemos, somos sentimientos; es un don que hay que aprovechar cuando vida y literatura se hermanan.

Escribí que su ópera prima tenía como vector el dístico que encabeza este canto. Tantas veces lo he recordado que me veo en la necesidad de dar cumplido al pensamiento que me aprisiona. En realidad, los versos encierran, además de cercanía amorosa, sentimientos, lejanía, pero en ningún caso frialdad, como la expresión que ya he comentado en otro foro: “hablamos, cuídate”, después de una ducha. Esta es la peor frase que puede recibir alguien que ama en aquel contexto en que se dijo; la otra/el otro necesita algo más; lo que decimos o pensamos destroza a uno/a el sentimiento como alma. En aquella ocasión hubiera sido mejor el silencio, o apretar la mano, si no da la sensación de que solo es una necesidad física sin más, que todos necesitamos; pero, otros/as desean no solo el cuerpo sino también el alma. He ahí el problema, pero, ¿debemos exigirlo?

La comunión sería lo ideal, pero qué lejos está, sin que el otro/a se percate.Perdemos la confianza porque exigimos todos los días “dime que me quieres”, como cansina juventud. La exigencia nos envuelve de tal manera que nos convertimos en egoístas. Cuando la duda nos embarga preguntamos, ¿me quieres?, no es el carácter imperativo de la primera; ahora es saber si soy querido/a para tomar una decisión, o mantenerlo en secreto hasta que nos convenga; o solo decir la verdad interiormente, y pronunciar lo contrario. Sé sincero/a, ¿cuántas veces lo hemos hecho incluso ante el altar?

La expresión “que descanses” es poética, es querencia. Es el dar y el recibir, va más allá de lo puramente material. “Llámame” estaría en el mismo campo semántico, pero la condicional “si te destapas”, la carga significativa es tan grande que nos sobrecoge, nos inunda de sentimientos, es el final de la entrega, es la fusión del cielo y la tierra. Es siempre a tu lado, es el sentimiento hecho carne.

(Félix Rebollo, Cantando sobre el atril, 24/06/2011)

Hoy habéis podido leer –repito– el segundo texto que Félix Rebollo (profesor de Movimientos Literarios en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense) ha dedicado a Camas de hierba. Para leer el primer artículo que el doctor Rebollo escribió, en mayo, sobre mi ópera prima, pinchad aquí.

viernes, 24 de junio de 2011

El 15-M, una esperanzadora muestra de democracia


Un férreo control sobre los poderes financieros (bancos, corporaciones…), medidas contundentes contra la corrupción, un sistema electoral más democrático e inclusivo (listas abiertas, cómputo igualitario de los votos…), la aprobación de una ley de transparencia efectiva, urgentes reformas económicas que beneficien a toda la ciudadanía… En lugar de analizar esas demandas exigidas por el 15-M (el esperanzador movimiento masivo surgido poco antes de las últimas elecciones municipales y autonómicas), ciertos comunicadores derechistas se regodean descargando su atrabiliaria bilis sobre la gente del común. Vanos intentos de dinamitar nuestra esperanza, de dejar al astillado presente como única opción. Sin causas y sin culpables.

Pienso, por ejemplo, en César Vidal, quien relaciona a los manifestantes del 15-M –entre quienes me incluyo– con los terroristas vascos. En un alarde de histrionismo verbal, Vidal –ese títere– afirma: “Buen número de estos jóvenes, lejos de ser, como pretenden, un movimiento ciudadano apolítico, pertenecen a los habituales grupos antisistema. (…) Las fuerzas de seguridad han alertado en varias ocasiones del peligro que presentan estos grupos, que mantienen contacto regular con Batasuna-ETA y que han recibido entrenamiento de Segi [organización juvenil perteneciente a la izquierda abertzale] en cursos de guerrilla urbana”.

Ese es el clima endémico de terror que nos recetan, a modo de panacea, ciertos medios derechistas, como Libertad Digital o La Razón, los cuales dan cobijo a Vidal. ¡Tanta estulticia dinamita los cánones periodísticos! Taxativamente, el 15-M es un movimiento ciudadano (asambleario, para más señas) que reivindica un futuro más digno y que apela al pacifismo. Sólo –sí, sólo– en las manifestaciones de Cataluña hubo brotes de violencia, y la organización del 15-M no tardó en desmarcarse públicamente de los autores de esos actos inadmisibles. Por ende, es un grave error intentar criminalizar a la totalidad de los ciudadanos que, haciendo gala de su civismo y de su educación, toman las calles de las principales urbes de España (y de algunas europeas). Son desencantados ciudadanos de diferentes generaciones que, en un delicado momento económico, se rebelen frente a la bajura de los políticos, quienes no ofrecen soluciones a sus problemas. Cansa recordar lo obvio: los indignados salen a la calle amparados por el artículo 21 de la Constitución (“Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa”. “En los casos de reuniones en lugares de tránsito público (…) la autoridad sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes”). Dicho lo cual, cualquier sospecha infundada, como la de César Vidal, constituye pura gana de marear la perdiz. O, lo que es peor, insolvencia e irresponsabilidad intelectual (por llamar de algún modo a su labor).

Hoy más que nunca, para combatir esa vocinglería, esa insensibilidad, esa podredumbre moral, esa bajura, esas supercherías, esas risas a mandíbula batiente, esos puritanos fruncimientos…, se necesitan esperanzadores muestras de democracia como el 15-M. ¡Aldabonazos de alerta a las adormecidas mentes de los políticos!

La Huella Digital, 24/06/2011

jueves, 23 de junio de 2011

Dos espléndidos sonetos de Blas de Otero


Isabel, la protagonista del primer soneto, fue la institutriz del niño Blas de Otero. Parece ser que Blas, hechizado por los encantos de la bella Isabel, tartamudeaba (le, le...). A uno siempre le ha fascinado este verso: "(...) tu jardín tiembla en la mesa". ¡Brillos nostálgicos! ¡Mirlos!

MADEMOISELLE ISABEL

Mademoiselle Isabel, rubia y francesa,
con un mirlo debajo de la piel,
no sé si aquél o ésa, oh mademoiselle
Isabel, canta en él o si él en ésa.

Princesa de mi infancia; tú, princesa
promesa, con dos senos de clavel;
yo, le livre, le crayon, le... le..., oh Isabel,
Isabel..., tu jardín tiembla en la mesa.

De noche, te alisabas los cabellos,
yo me dormía, meditando en ellos
y en tu cuerpo de rosa: mariposa

rosa y blanca, velada con un velo.
Volada para siempre de mi rosa
mademoiselle Isabel– y de mi cielo.

(Blas de Otero, Ancia, 1958)

***

1923

Llueve en Bilbao y llueve, llueve, llueve
livianamente, emborronando el aire,
las oscuras fachadas y las débiles
lomas de Archanda, mansamente llueve

sobre mi infancia colegial e inerme
(jugando con los chicos de la calle
reconcentrada y tímidamente).
Por Pagasarri trepan los pinares.

Llueve en la noche triste de noviembre,
el viento roza y moja los cristales,
y, entresoñando, escucho... Llueve, llueve

en mi villa de olvido memorable
mademoiselle Isabel–, pálida frente
de niño absorto entre los soportales...

(Blas de Otero, Que trata de España, 1964)

sábado, 18 de junio de 2011

Los escenarios de "Camas de hierba"

Ya dije en otra entrada que la lírica, maravillosamente enferma de sinestesia, trabaja con todos los sentidos, a los cuales confunde y mezcla. Lo expresó mejor el maestro Octavio Paz: “La poesía es la otra coherencia, no hecha de razones, sino de ritmos”. Pese a que en este género tan sugestivo el lenguaje serpea, se exalta y vuelve sobre sus pasos (jamás sigue la línea recta de la comunicación), uno, al escribir en verso, suele recrear algún escenario que funciona como telón de fondo. Son rincones que luego la mente transforma, fragmenta, ensancha y funde, según las circunstancias.

Reúno en este álbum los escenarios que han marcado, de un modo u otro, el proceso creativo de Camas de hierba (mi primer poemario). El campo y la ciudad. El sosiego y el dinamismo. El realismo mágico de Cunqueiro y la proyección de un filme de la Nouvelle vague francesa. ¡Tentativas de salvación! ¡Huidas del terrorismo cotidiano!


Gran Vía (Madrid).


Malasaña (Madrid). La imagen es de F. Mañas.


Miranda, la luguesa tierra que va del Miño al Eo, tan pródiga en bosques misteriosos y montañas suaves.


Miranda, de nuevo. El espacio idóneo para dotar de credibilidad a mis ensoñaciones. En estas tierras cunqueirianas se instaló un anciano mago Merlín.


Mondoñedo, en la luguesa Tierra de Miranda.


Robaín (Santiso, Asturias), la casería de mis abuelos maternos.


Robaín, de nuevo.


A Granda (Santiso, Asturias).


La calle García Barbón, en Vigo. La imagen es de F. Moralejo.

jueves, 16 de junio de 2011

El colmillo de Lindsey Buckingham



Magnífica canción del Buckingham más experimental. Un curioso y excitante cruce entre la delicadeza melódica del country y el atrevimiento interpretativo del punk. Esa tensión artística deriva en la creación de nuevas formas. "The Ledge" es la segunda pista del Tusk, uno de los mejores discos de la última etapa de los Fleetwood Mac.

miércoles, 15 de junio de 2011

Otro ritual de purificación



Me imagino a la dinámica y abstraída Anna Karina bailando, en alguno de los primeros filmes de Godard, esta deliciosa canción de Sam Cooke. ¡Qué regocijo! A veces, una de mis musas (la muchacha de la mirada entre desvaída y penetrante, sobre quien escribí últimamente un artículo) suspende sus quehaceres cotidianos entregándose a la delicada y arañante voz de Cooke. ¡Rituales de purificación!

domingo, 12 de junio de 2011

La Noche Americana

Amantes del séptimo arte (y de la vida, no de la realidad), debéis pasaros por La Noche Americana. Esta revista digital especializada en cine, en donde uno colabora, ha renovado su formato, y ahora resulta mucho más dinámica. En la sección "Blogs", encontraréis mis artículos, pertenecientes a la serie "Esquirlas".

sábado, 11 de junio de 2011

La mirada de una musa

Me preguntan varios lectores si en realidad existen Alba, Olya, Elena o María –así se llaman las jovencísimas protagonistas de Camas de hierba (Ediciones Vitruvio, 2011), mi primer poemario–. No me incomoda esa curiosidad: yo también intento penetrar en los universos, a veces tan fantásticos, de mis literatos preferidos. A esos ávidos lectores les confieso que algunos de mis personajes, como Olya o Elena, son absolutamente ficticios. Y que otras protagonistas, como la coruscante Alba, si bien están inspiradas en muchachas de la vida real, germinan gracias a la manipulación del lenguaje. De no mediar ese proceso de matiz y claroscuro, el sentimiento podría derivar en el efectismo, en la cursilería y en el desbordamiento. Ahí tienen la explicación de por qué a veces el (pretendido) erotismo se interna en la vulgar pornografía.

Efectivamente, el retrato adquiere su esplendor en la narrativa. La poesía es, según el maestro Octavio Paz, “la otra coherencia, no hecha de razones, sino de ritmos”. En este género tan sugestivo, el lenguaje serpea, se exalta, se erotiza y vuelve sobre sus pasos: jamás sigue la línea recta de la comunicación. Rodeado de ese halo de misticismo, el vate, cuando adopta a una persona como modelo, la fragmenta, la canta, pero no la describe con total fidelidad. Maravillosamente enferma de sinestesia, la lírica trabaja con todos los sentidos, a los cuales confunde y mezcla. Así, esta Alba (que en la realidad es una muchacha abstraída, arrubiada y esbelta de caderas) copula con la música, con las metáforas, con las frases, con los silencios…, del poema.

En puridad, si bien la musa puede convivir con el poeta en la realidad, una vez forma parte de la creación, adquiere otra existencia. A esa totalidad poética se refirió recientemente Pere Gimferrer en una entrevista (revista Mercurio, enero de 2011, nº. 127): “El poema sólo triunfará como tal poema si la persona individual se convierte en una realidad absoluta en las palabras: si no, tan sólo sería un poema anecdótico, y no tendría más valor que el privado”. Robert Desnos, por su parte, escribió un fulgoroso verso que también le iría como anillo al dedo, en su calidad de musa, a la joven Alba: “Tanto he soñado contigo, que pierdes tu realidad”.

Uno pretende, en cierto modo, que sus musas se asemejen a las mejores actrices: a aquellas sensitivas mujeres que, sin descuidar la composición de sus personajes (fantásticos, dramáticos, humorísticos…), inspiran constantemente al creador. En Camas de hierba, uno, para expresar su hastío, su melancolía infinita, sus salvíficas ensoñaciones, sus soledades, sus relaciones con el sexo opuesto…, se apoyó en la belleza hipnótica de la mirada de Alba. ¡Ay, si hubierais divisado aquella mirada entre desvaída y penetrante! Cuando conversábamos, esta muchacha a veces parecía ausente, pero, en un repente, sus ojos –grandes, fijos, profundos– me exploraban, me increpaban, del mismo modo que un niño, en su deseo de regresar al hogar, adopta el silencio como una reacción, como una súplica… Tengo para mí que algunas noches los ojos de Alba eran como “dos nostálgicas panteras”, parafraseando a Antonio Colinas. ¡Ojalá volvieran tiempos idos!

Volviendo al proceso creativo de Camas de hierba, yo pretendía que mi universo evocador alcanzase su clímax en el elogio de unos níveos y curvos muslos (“son como dos camas de finísimas hierbas”) enfundados en la estrechez de los shorts vaqueros. Los muslos de una muchacha inquieta, en contraste con cierta sociedad gangrenada que hace bandera de su ruindad, de su doble moral, de su envidia, de su chismorreo, de su espíritu provinciano (varios de mis poemas están ambientados en el occidente asturiano y en el noroeste lucense). Para fraguar con fruición las danzas, los desdoblamientos, los juegos, las miradas, las apariciones, los purificadores ritos, las suspensiones del quehacer cotidiano, las travesuras…, yo necesitaba tener presente en mi magín una chica sensible, refinada, deslumbrante, misteriosa y elástica. El ensimismamiento y la voluptuosidad de Alba fueron determinantes, sin duda, para que uno no cejase en su empeño. Debió de ser en una de esas excitantes representaciones, en una de esas elevaciones de hipérbaton, cuando la huidiza chica perdió definitivamente su realidad… O cuando uno levantó las vedas de la memoria, consiguiendo cambiar su percepción de las gentes, su relación con los rincones más cotidianos… ¡Tentativas de salvación! ¡Melancolías de la mocedad! ¡Huidas del terrorismo cotidiano! ¡Miradas y susurros al borde de la piscina! ¡Esbeltas caderas!

El siguiente poema, “Novia de nadie”, acaso condense el ludismo desmitificador, por distante e irónico, que uno heredó de Cummings o del primer Martínez Sarrión (quien, por cierto, me permitió escribir Camas de hierba bajo su tutela: siempre le estaré agradecido):
¡Pero cómo voy a perder
yo el tiempo escribiendo
para camelarte!
Mi intención única
es que, al verte pasar,
algunos de tus profesores
exclamen
(a medio camino
entre la excitación
y la pavura):
“¡Ahí va Alba,
la novia de nadie!”
.

(La Comarca del Eo, 11/06/2011)

viernes, 10 de junio de 2011

Mi ópera prima, 'Camas de hierba', en los medios de comunicación (V)

Los amigos de la web Esedosuno me han entrevistado a propósito de la presentación oficial de mi primer libro, que tuvo lugar –como muchos de vosotros sabéis– el pasado 20 de mayo en la librería madrileña Fuentetaja. Podéis leer la entrevista, publicada hoy, pinchando aquí. De todas formas, uno, siguiendo la tradición, también reflejará a continuación el texto íntegro, que lleva por título "Publicar poesía en tiempo de crisis":

PUBLICAR POESÍA EN TIEMPO DE CRISIS

La librería Fuentetaja de Madrid fue testigo, el pasado 20 de mayo, de la presentación de la ópera prima del joven poeta Héctor Acebo (11 de septiembre de 1987, San Tirso de Abres, Asturias), Camas de hierba, escrito entre 2008 y 2010. Apadrinado por el poeta albaceteño Antonio Martínez Sarrión, quien también estuvo presente en el acto, Acebo se desenvolvió en elogios a su mentor y hacia todos aquellos que le acompañaron en lo que él mismo definió como “bautizo poético”. Pero no sólo quedó ahí. Y es que el joven asturiano, en un derroche de su sensibilidad, inició su discurso con un saludo a la lejanía. La que no permitió a sus padres asistir al evento.

Antes de recitar algunos de los versos que componen su obra, el autor de Camas de hierba, licenciado en Periodismo, pasó a desgranar la columna vertebral de su obra. Una columna formada, en gran parte, en la figura del propio Sarrión y en “la idealización de la infancia, el surrealismo o la cultura cinematográfica”, rasgos de la “primera poesía” del poeta albaceteño y que, como confesó el propio Acebo, “conformaban, en buena medida, mi cosmos”.

Los rasgos fundamentales de su lírica y de su ideología –también hubo tiempo para las referencias al movimiento 15-M– fueron la antesala del momento cumbre de la presentación, cuando el joven mostró, con la sensibilidad y la pasión que le caracterizan, parte de su obra recitando algunos versos. Versos que son los primeros, pero que no serán los últimos, y que inician la carrera de un prometedor poeta.

(Su poemario, Camas de hierba, se puede adquirir en la propia librería Fuentetaja o el Corte Inglés en Madrid; las librerías Cervantes y Ojanguren de Oviedo o a través de la página web www.internetlibros.com).

Esedosuno ha podido hablar con Héctor tras la publicación de su libro.

¿Quién es Héctor Acebo?
Héctor Acebo es un joven literato que ha tenido la suerte de escribir su ópera prima bajo la tutela del reputado vate Antonio Martínez Sarrión. Este Acebo aspira a dar “un sentido más puro a las palabras de la tribu” –parafraseando a Mallarmé– y a proponer una obstinada resistencia al discurso único. Esta última premisa adquiere su sentido más pleno hoy, cuando los famosos neoconservadores nos quieren sumisos, dóciles y desmemoriados.

El viernes presentaste tu primer libro, Camas de hierba. ¿Cómo lo definirías?
Diría que Camas de hierba es una huida del terrorismo cotidiano –no una huida de la vida–, una tentativa de salvación, un viaje hacia lo misterioso, lo sutil, lo vibrante y lo ignorado. En su libro, uno utiliza el erotismo para adentrarse en belleza y en el conocimiento. Y es que el cuerpo, para el joven poeta, siempre será un terreno desconocido y excitante. Si la poesía, según el maestro Pessoa, “es asombro”, resulta prácticamente inevitable cantar el gozo de una piel como pradera libre.

En tu poemario, lleno de erotismo visto desde el punto de vista de idealización de la amada, hay desencanto y desengaños. ¿Eres de los que piensas que, ‘a mayor palo’, mejor composición artística?
No necesariamente se cumple esa regla. Todo depende de la intensidad del poeta, que puede convertir una simple mirada en el más fulgoroso de los instantes… o un diálogo íntimo en una colección de vulgaridades. Para bien y para mal. La clave está, claro es, en la exactitud del decir, en el garbo, en el ritmo, en la elipsis, en el contraste, en la tensión, en la sugestión… Además, en mi poemario, algunos de mis personajes son ficticios. Parafraseando a Pere Gimferrer, “la persona que desempeña el papel de musa existe en la vida individual de cada uno, pero una vez empieza el poema esta persona adquiere otra existencia. El poema sólo triunfará como tal poema si la persona individual se convierte en una realidad absoluta en las palabras, si no tan sólo sería un poema anecdótico, y no tendría más valor que el privado”. En cualquier caso, me encantan los contrastes. Si sumamos los desencantos personales a la búsqueda de la tensión literaria, es prácticamente inevitable que en mi poemario las chicas más bellas y excitantes lastimen a ciertos chicos sensibles, como ya dije en la presentación de mi libro. (Risas). Las fuentes, en fin, vienen de la realidad, de la literatura, de la música y del cine.

¿Cuándo y cómo comenzaste a escribir?
Ya dije en otro lugar que uno empezó a desconfiar del lenguaje estándar (estupendamente reflejado en los manuales de instrucciones y en el discurso de algunos docentes) a partir de los cuatro años: el colegio fue el principal culpable de que comenzase a desarrollar paralelamente mi faceta poética, primero componiendo canciones satíricas y luego –ya en la adolescencia– poemas líricos. Quería soñar, huir de un artefacto aséptico y fútil, ofrecer una respuesta alternativa, explorar (sin saber muy bien cómo hacerlo) expresivos caminos que me permitieran contemplar las piedras y pensar, al tiempo, en las estrellas… En la adolescencia, evidentemente, el despertar del deseo fue determinante para que uno perseverase en la lectura de muchos clásicos de la lírica. Y es que uno quería contemplar con propiedad a la muchacha amada. ¿Cómo no me iba a apoyar, pues, en la mirada de Neruda? La idealización, más que un riesgo, era un objetivo.

Héctor, ¿te consideras más periodista que escritor, más poeta que prosista o es imposible separar estas facetas?
Pese a que soy un escritor que se mueve en diferentes géneros (incluido el periodismo), fundamentalmente me considero poeta. La lírica es no sólo el germen de cualquiera de mis creaciones, sino de toda la literatura. Pues este género conquista una de las más elevadas hazañas que caben dentro de un libro: detener los instantes especialmente fulgorosos. En la medida de lo posible, intento llevar las salvíficas cualidades de la poesía a la crítica cinematográfica, al relato o a la semblanza.

En una situación de crisis general, el mundo de las letras no lo es menos, parece. ¿Qué opinión te merece el estado actual de los medios de comunicación?
Estamos ante una situación realmente crítica. Por un parte, muchos medios, al seguir las consignas de las altas esferas, se van distanciando cada vez más de la gente del común: sí, algunos comunicadores viven encerrados en su torre de marfil. Por otra parte, es significativo el hecho de que, en este contexto crítico (y me refiero tanto a la economía como a la moral), la TDT haya amparado a tantos programas ultraderechistas que fomentan la crispación. Me enerva ver cómo esos tertulianos radicales gritan y se insultan constantemente. ¡Es el “todo vale”, es la falta de educación y de respeto! ¡Veneno puro! ¿Hace falta recordar que el periodismo riguroso debe apostar por el análisis y por la interpretación, no por la vocinglería? Por último, también hay que valorar que al periodismo estatal, además de la crisis publicitaria, le afecta el conflicto derivado de la relación con Internet: los beneficios aportados por los lectores digitales suelen ir a parar a Telefónica, a Google y a los distribuidores, no a los propios emisores de la información. Esta situación tiene que normalizarse: si los contenidos no se empiezan a cobrar –como ya está haciendo El Mundo con “Orbit”–, tengo para mí que los medios vivirán una fortísima crisis.

Para terminar, recomiéndanos un libro de poemas (además del tuyo, por supuesto) y como cinéfilo y melómano, dos obras que supongan para ti auténticos clásicos.
El poemario que os recomiendo es Ancia, de Blas de Otero, máxime teniendo en cuenta que mi libro se abre con unos versos extraídos de la obra maestra del autor vasco: “Esa tierra con luz es cielo mío. / Alba de Dios, estremecidamente / subirá por mi sangre. Y un relente / de llama, me dará tu escalofrío”. Leer, a media voz, un poema de De Otero sólo es comparable a contemplar a la mujer amada saliendo del sueño. ¿Una joya cinematográfica? Fresas salvajes (del maestro sueco Ingmar Bergman), un incomparable viaje a los abismos del hombre. Musicalmente, escogería Portrait Of A Legend, un jugoso recopilatorio del malogrado soulman Sam Cooke, acaso la mejor voz de todos los tiempos. Tan delicado como arañante…





Texto: Álvaro Díaz y Diego Gómez.
Foto: Diana Moreno.
Esedosuno, 10/06/2010.

lunes, 6 de junio de 2011

Contribuye a la reforma democrática con tu firma


¡URGENTE! HORA DE REFORMAR NUESTRA DEMOCRACIA

El texto que sigue está extraído de la página Avaaz.org:

"A los líderes de todos los grupos parlamentarios nacionales y autonómicos de España:

Les pedimos que tomen medidas inmediatas para establecer mecanismos de diálogo eficaces con las distintas plataformas ciudadanas. Y exigimos un sistema electoral más democrático e inclusivo; medidas contundentes contra la corrupción; la aprobación de una ley de transparencia efectiva; y urgentes reformas económicas que beneficien a toda la ciudadanía. Ha llegado la hora de dar comienzo a una nueva era de democracia y ciudadanía activa en nuestro país.

Durante las últimas semanas, una imparable oleada de poder ciudadano ha hecho temblar nuestros cimientos políticos y sociales, impulsada por la acción de cientos de miles de ciudadanos que hemos tomado las calles de manera pacífica para exigir genuinas reformas democráticas y un sistema económico más justo.

Aun así, nos seguimos enfrentando a enormes retos. Las elecciones del 22M han arrojado una aplastante victoria conservadora, mientras docenas de imputados por delitos de corrupción se han asegurado cargos públicos. Pero a menudo estos vuelcos en el sistema también abren grandes oportunidades para impulsar reformas.

No perdamos más tiempo. Los partidos políticos saben que necesitan del apoyo activo de los ciudadanos. Si logramos permanecer y luchar unidos, podemos forzarles a tomar medidas que permitan el paso a una nueva era verdaderamente democrática en nuestro país. Firma la petición exigiendo reformas reales y medidas contundentes contra la corrupción, y compártela con todos tus conocidos. Entregaremos nuestro mensaje a todos los líderes de los grupos parlamentarios esta semana antes del comienzo del pleno del Congreso de los Diputados, y después en los distintos parlamentos autonómicos."

Si estás de acuerdo con la causa descrita en los párrafos anteriores, firma tu petición pinchando aquí.

Esquirlas


El ilustre poeta Martínez Sarrión, en la presentación oficial de mi ópera prima (librería Fuentetaja, Madrid, 20/05/2011), se refirió al Movimiento 15-M de este modo tan precioso: "Floración de níscalos". Uno se concentró aquella noche en la madrileña Puerta del Sol. Se respiraba la libertad.

***

Triunfo histórico del PP, cuyo lema en la campaña electoral autonómica y municipal era "Centrados en ti". ¿Centrados en quién, señores? ¿En mí, en la gente del común...? Pregúntenselo a Aznar o a Mayor Oreja, quien en 2007 se negó a condenar a la dictadura franquista, argumentando que en aquella época hubo "muchas familias" que vivieron "con naturalidad y normalidad". ¿Centrados? Sí, pero en ellos mismos.

***

Estoy de acuerdo con mi colega Eva Yera Lamas, quien escribió en su Facebook: "¡Esto es democracia y no lo de Sol!, gritaba la muchedumbre hacinada ante la sede central del PP. Bien, si por democracia entendéis corrupción y bipartidismo, desde luego que lo es. Felicidades."

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"Podrán herirme, pero no dañarme. / Podrán matarme, pero no morirme. / Mientras viva la inmensa mayoría." (Blas de Otero)

Reivindicando el derecho de reunión y de libertad de expresión. Criticando, desde Madrid, la lamentable actuación policial contra el 15-M en Barcelona.

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A propósito del segregador y elitista Bachillerato de excelencia que implantará el próximo curso el Gobierno de la Comunidad de Madrid, escribe en buena lógica la novelista y articulista Clara Sánchez (El País, 10/04/2011):
"¿Es el mejor el que se adapta sin fisuras al sistema educativo? Y lo más importante, ¿podemos confiar en que nuestro sistema educativo seleccione a los mejores? Es un sistema rígido al que hay que adaptarse en lugar de adaptarse él a las cualidades particulares del alumno. Y por no encajar en el sistema no hay que dar por perdido a nadie, porque podemos estar excluyendo a un genio o simplemente restándole calidad de vida en el futuro a alguien."

***

Atenta contra todas las reglas de cualquier lógica que ciertos líderes democráticos hayan celebrado la matanza de Bin Laden. ¿No es uno de los pilares de este sistema el respeto por los derechos humanos? Si aceptamos que un individuo puede matar a otro (por muy abominables que sean las acciones de éste), entraríamos en el peligroso terreno del dogmatismo. Y el fanático, ya se sabe, "mata por convicción / por caridad", parafraseando al poeta José Agustín Goytisolo. Es casi una tautología apuntar que una actitud violenta sólo puede engendrar más violencia.

***

Clark Mekon Langford afirma que en mi poemario, Camas de hierba, hay "bailes fantasma" (haciendo alusión a "Ghost Dance", el tema de Patti Smith), "conciertos de rock en Vigo" y "danzas primitivas pero inéditas". ¡Qué preciosa (y precisa) interpretación de mi obra! Clark cita, para apoyar su tesis, el siguiente fragmento de un poema mío:
“al salir, en vez de secarse los pies,
comienza
a bailar –descalza– una danza
hasta entonces inédita
que no alcanzo a silbar,
por mucho que la interiorice,
nunca.”

En esa poesía, uno habla sobre una bella muchacha saliendo de la ducha.
¡Epifanías de la mocedad!



Por HÉCTOR ACEBO
La Comarca del Eo, 04/06/2011

sábado, 4 de junio de 2011

Otro rito de Van Morrison



Van Morrison. Gruñidos melancólicos. Resentimientos contra los valores del triunfo. Excitantes rituales de purificación. Belfast.

miércoles, 1 de junio de 2011

Nadadoras



A uno le regocija pensar que sus jóvenes protagonistas femeninas (Alba, Olya, Elena, María...) se parecen a la nadadora de esta preciosa canción. ¡Evocaciones primaverales! ¡Rituales de purificación! ¡Miradas y susurros al borde de la piscina! ¡Esbeltas caderas!